¿De qué manera entendió Nefi que Isaías era un testigo de la venida de Cristo?

Febrero 18, 2017
 La Virgen María y el Niño Jesús. Imagen vía Adobe Stock
KnoWhy #40
La Virgen María y el Niño Jesús. Imagen vía Adobe Stock
"Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel".
2 Nefi 17:14; Isaías 7:14

El conocimiento

El contexto de la visión profética de Nefi (1 Nefi 11-14) revela su selección e interpretación de los pasajes de Isaías que él cita. En 1998, John W. Welch articuló un modelo de cuatro etapas relacionadas con la visión de Nefi y le dio el nombre de "la visión profética de los nefita".1 La primera etapa en el patrón "comienza con la pronunciación de la profecía de cómo y cuándo Jesús vendría en la carne", y cómo haría milagros y sería crucificado.2

La visión de Nefi del Salvador en 1 Nefi 11 es la profecía más clara registrada sobre la venida del Salvador. Tal vez ningún otro profeta antes de Cristo haya conocido al Salvador tan detalladamente. Sin embargo, Nefi dice que Isaías "verdaderamente vio a mi Redentor, tal como yo lo he visto" (2 Nefi 11:2). ¿Qué en los escritos de Isaías pudo haber hecho que Nefi sintiera que el profeta había visto al Salvador tan claramente como él?

Una explicación se encuentra en el llamado profético de Isaías. El Libro de Mormón empieza con la visión de Lehi donde vio a "Dios sentado en su trono, rodeado de innumerables concursos de ángeles" con una figura mesiánica "que descendía del cielo" (1 Nefi 1:8-9). La visión de Nefi del Salvador, en la cima de una montaña muy alta, también parece haber sido delante del trono de Dios y de su asamblea divina.3

Isaías también tuvo una visión de Dios sobre su trono (2 Nefi 16; Isaías 6) que es bastante comparable a lo que relata Nefi de Lehi.4 En el llamado de Isaías, uno de los serafines lo purifica para que fuese digno de estar en medio del divino concilio (2 Nefi 16:6-7; Isaías 6:6-7). David Bokovoy, erudito bíblico Santo de los Últimos Días, explicó: "A pesar de que la identidad literal de este ser angelical de fuego sea ambigua en el texto, una posible interpretación SUD sería que el serafín que lava a Isaías es una alusión a Cristo".5 Bokovoy además comentó:

Interpretar al Señor sentado sobre el trono como Dios el Padre y al serafín que sana a Isaías como una alusión a Cristo podría permitir que el capítulo funcione como una ilustración del papel de Isaías como testigo de Jesús que, como Nefi observó en su comentario, había sido enviado a testificar del Redentor.6

Esta interpretación sugiere que, al igual que Lehi y Nefi, el testimonio de Isaías sobre el Redentor vino como parte de una visión ante el concilio divino. Esto, sin embargo, no ofrece los mismos detalles que se encuentran en la visión de Nefi.

En su visión, Nefi vio una "virgen, más hermosa y pura que toda otra virgen... llevando a un niño en sus brazos" (1 Nefi 11:15, 20). Isaías, también, vio que "la virgen concebirá, y dará a luz un hijo" (2 Nefi 17:14; Isaías 7:14). 

Isaías también se regocijó: "Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado; y sobre sus hombros estará el principado; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz" (2 Nefi 19:6; Isaías 9:6). Entre los títulos del niño mesiánico está "Padre eterno" y "Dios fuerte". En el texto original del Libro de Mormón, el guía de Nefi dice que el hijo de la virgen es "el Cordero de Dios, sí, el Padre Eterno" (1 Nefi 11:21) y el "sempiterno Dios" (1 Nefi 11:32).7

Nefi "vi[o] que salió, ejerciendo su ministerio entre el pueblo con poder y gran gloria; y se reunían las multitudes para escucharlo; y vi[o] que lo echaron de entre ellos" (1 Nefi 11:28). Él fue tomado "por el pueblo" y "juzgado por el mundo" (1 Nefi 11:32). Isaías también habló de las personas que rechazan al Señor, diciendo: "[E]ste pueblo desecha las aguas de Siloé" (2 Nefi 18:6; Isaías 8:6). Para aquellos que lo rechazan, dijo Isaías, el Señor será "por tropezadero y piedra de tropiezo a las dos casas de Israel; por trampa y lazo a los habitantes de Jerusalén" (2 Nefi 18:14; Isaías 8:14).

En su explicación subsiguiente o "midrash" en 2 Nefi 25, Nefi liga varios de estos puntos, acerca de la venida de Cristo (25:11-12), la importancia de sus nombres (25:19) y el dolor de ser rechazado (25:13-14). 

El porqué

El profeta Isaías vio y conoció al Señor. El papel más importante de cualquier profeta es dar testimonio de Jesucristo y su misión expiatoria. Tomando nota que el nombre "Isaías" significa "el Señor es salvación", el élder Jeffrey R. Holland ha declarado: "Isaías fue preparado desde su nacimiento y, por supuesto, podríamos decir desde antes de nacer, para dar testimonio del Mesías y llevar dicho testimonio de la divinidad de la venida de Cristo".8

Nefi también vio al Señor. La conexión de pasajes mesiánicos en los primeros capítulos de Isaías con los elementos claves en la visión de Nefi del Salvador unen estos dos testimonios. Nefi vio en Isaías un alma gemelo - otro que, como él, había recibido un conocimiento profundo y avanzado del Redentor. Gracias a su visión detallada del nacimiento, vida, ministerio y rechazo del Salvador, a Nefi le fue posible ver claramente las alusiones a Cristo en los escritos de Isaías.

Leer los escritos de Isaías usando el contexto profético de Nefi ilumina el testimonio de Isaías sobre el Salvador. Al usar este patrón en su visión para seleccionar e interpretar a Isaías, Nefi ayuda a los lectores a ver cómo y por qué Nefi leyó Isaías cristológicamente, todo lo cual trae claridad a los lectores de hoy.  

Otras lecturas

Book of Mormon Central en Español, “¿Que visión guió a Nefi a escoger ciertos capítulos de Isaías?KnoWhy # 38 (16 de febrero de 2017).

David E. Bokovoy, “On Christ and Covenants: An LDS Reading of Isaiah’s Prophetic Call,” Studies in the Bible and Antiquity 3 (2011): 29–49.

Elder Jeffrey R. Holland, “‘More Fully Persuaded’: Isaiah’s Witness of Christ’s Ministry,” in Isaiah in the Book of Mormon, ed. Donald W. Parry and John W. Welch (Provo, UT: FARMS, 1998), 1–18.

John W. Welch, “Getting Through Isaiah with the Help of the Nephite Prophetic View,” in Isaiah in the Book of Mormon, ed. Donald W. Parry and John W. Welch (Provo, UT: FARMS, 1998), 19–45.