¿De qué manera los Salmos citados en el Libro de Mormón enseñan acerca del templo?

Octubre 4, 2018
El templo de Orlando Florida
KnoWhy #437
El templo de Orlando Florida
“[C]rean en Cristo, y adoren al Padre en su nombre, con corazones puros y manos limpias"
2 Nefi 25:16

El conocimiento

Los Salmos mencionan la palabra "templo" más que cualquier otro libro en el Antiguo Testamento, exceptuando a 2 Crónicas. Los Salmos han sido llamados el "himnario" del templo antiguo porque muchos de ellos probablemente fueron leídos o cantados durante los rituales y ceremonias del templo. Lo que la mayoría de los lectores no se dan cuenta es que las frases y expresiones de los Salmos se usan mucho en el Libro de Mormón. Alrededor de 50 referencias han sido identificadas y muchas de ellas aluden al contexto del templo.1

Hay mucho que los Salmos nos pueden enseñar acerca de los templos antiguos, ya que están llenos de referencias del templo y representaciones de sus rituales.2 Descripciones como las que se encuentran en los Salmos 24, 42, 68, 95, 118, 122 y 132 sugieren que las peregrinaciones a la Casa del Señor eran una parte importante de la adoración en el templo antiguo. El pueblo de Israel ascendía a Jerusalén y entraba en los terrenos del templo con el propósito de aprender la palabra de Dios, ofrecer sacrificios y participar en otras ceremonias del templo.

Estas peregrinaciones probablemente eran algo similar a las reuniones de las que leemos en el templo en el Libro de Mormón, como aquellas en las que Jacob (2 Nefi 6-10; Jacob 2-3) y el rey Benjamín (Mosíah 1-6) enseñaron a su pueblo. Es evidente que Jacob, por ejemplo, comprendió la relevancia de estos salmos en particular a sus enseñanzas en el templo porque utilizó partes de los Salmos 95, 118 y 145 en sus escritos.3

Pasajes bíblicos como Deuteronomio 31:11 declaran que el propósito de dichas reuniones en el templo era no solo para escuchar la enseñanza de la ley de Dios, sino para que también "todo Israel [se presentase] delante de Jehová". Los eruditos han determinado, sin embargo, que probablemente este no era el significado original de este pasaje. La interpretación antigua del texto era probablemente como sigue: "Cuando toda Israel venga y vea el rostro de Jehová".4

La idea de que el propósito original de ir al templo era a "ver el rostro de Jehová" es apoyada por otros pasajes en el libro de los Salmos. Por ejemplo, el Salmo 17:15 declara: "En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza". El Salmo 11:7 es similar: "Porque Jehová es justo y ama la justicia; los justos verán su rostro".

El Salmo 24, conocido como el salmo de la "entrada al templo", declara que con el propósito de "[subir] al monte de Jehová" y "[estar] en su lugar santo", uno debe ser "limpio de manos y puro de corazón" (Salmo 24:3-4). El Salmo entonces declara que quienes entran al templo van para "busca[r] el rostro del Dios de Jacob".5

Este salmo se utiliza muchas veces en el Libro de Mormón. Por ejemplo, Nefi profetizó que los judíos vendrían a reconocer a Jesús como su verdadero Mesías cuando adoren al Padre "con corazones puros y manos limpias" (2 Nefi 25:16, citando Salmo 24:4).6 Alma y su gran discurso al pueblo de Zarahemla en Alma 5, menciona los requisitos para tener "un corazón puro y manos limpias" en el contexto de "mirar a Dios" y estar de pie en su presencia (Alma 5:18-19).7

No podemos saber si los antiguos peregrinos esperaban literalmente (en lugar de simbólicamente) ver al Señor llegar a su casa en Jerusalén. Lo que sí es seguro es que esta expectativa se cumplió muy literalmente en el Libro de Mormón cuando el pueblo se reunió alrededor del templo en la tierra de Abundancia y recibieron la visita de su Salvador, Jesucristo. Allí, ellos tuvieron la oportunidad de experimentar en realidad lo que los antiguos habían estado buscando al ir al templo—ellos vieron el rostro del Señor su Dios (3 Nefi 11).

Otra parte relacionada e importante de las ceremonias del templo antiguo era la idea que cuando el Señor apareciera, Él "levantaría" la luz de Su semblante y su rostro "brillaría" sobre el pueblo. Esto era parte de las bendiciones del sacerdocio (Números 6:24-26) y se menciona repetidamente en los Salmos.8 La señal del rostro brillante del Señor se supone que era un efecto de una transfiguración en aquellos que lo vieron y por lo tanto sus rostros también brillarían, como sucedió en el caso de Moisés sobre el monte Sinaí (Éxodo 34:29-35).

De nuevo, esto es exactamente lo que sucedió durante la visita de Jesús a los pueblos del Libro de Mormón. En 3 Nefi 19:25, después de que Jesús había orado con sus discípulos elegidos, el registro declara:

Y ocurrió que Jesús los bendijo mientras le dirigían sus oraciones; y la sonrisa de su faz fue sobre ellos, y los iluminó la luz de su semblante; y he aquí, estaban tan blancos como el semblante y como los vestidos de Jesús...

El porqué

Estos descubrimientos demuestran que los autores del Libro de Mormón tuvieron acceso a por lo menos una parte de los Salmos, ya sea por medio de las planchas de bronce o de su memoria. Los israelitas, especialmente los sacerdotes y levitas, conocían los Salmos y regularmente los cantaban de la misma manera en que los santos de los últimos días cantan los himnos en su himnario moderno. Jacob, por ejemplo, trabajó como sacerdote en el templo nefita y, por lo tanto, se esperaba que supiera las tradiciones sacerdotales de los antiguos israelitas. Reconocer que los autores del Libro de Mormón conocían y citaban de los Salmos proporciona una mayor profundidad a sus palabras. También da una idea del entorno y fondo del templo en gran parte del texto del Libro de Mormón.

Cuando Alma citó el Salmo 24, amonestó a sus hermanos nefitas de que ellos necesitarían ser "limpio[s] de manos y puro[s] de corazón" cuando miraran a Dios y permanecieran en Su presencia, él también usó los simbolismos relacionados con el templo de ser transfigurados por el rostro brillante del Señor. Esta línea es bien conocida en Alma 5:19 en donde Alma preguntó a su audiencia si ellos tenían "la imagen de Dios grabada en [sus] semblantes". En el contexto del templo antiguo, tener el rostro como el rostro de Dios—llegando a ser como Dios por medio de las experiencias del templo—era uno de los principales propósitos del peregrinaje a la casa del Señor.9

Puede que no todos tengamos el privilegio de realmente ver al Señor cuando Él asista al templo, como sucedió con los nefitas en la tierra de Abundancia y aquellos pocos profetas antiguos, como Isaías (Isaías 6:1), quien experimentó grandiosas apariciones.10 Sin embargo, podemos tener la misma meta de buscar al Señor por medio de los poderosos símbolos y representaciones del templo moderno. Y ciertamente podemos determinar dejarnos cambiar por estas experiencias, permitiéndonos llegar a ser más como nuestro Salvador y nuestro Padre Celestial allí.

Otras lecturas

David E. Bokovoy, “Ancient Temple Imagery in the Sermons of Jacob”, en Temple Insights: Proceedings of the Interpreter Matthew B. Brown Memorial Conference, ed. William J. Hamblin y David Rolph Seely (Orem y Salt Lake City, UT: The Interpreter Foundation y Eborn Books, 2014), 171–186.

John Hilton III, “Old Testament Psalms in the Book of Mormon”, en Ascending the Mountain of the Lord: Temple, Praise, and Worship in the Old Testament (2013 Sperry Symposium), ed. Jeffrey R. Chadwick, Matthew J. Grey y David Rolph Seely (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y Religious Studies Center, Brigham Young University, 2013), 291–311.

David J. Larsen, “Ascending into the Hill of the Lord: What the Psalms Can Tell Us about the Rituals of the First Temple”, en Ancient Temple Worship: Proceedings of the Expound Symposium, 14 de mayo de 2011, ed. Matthew B. Brown, Jeffrey M. Bradshaw, Stephen D. Ricks y John S. Thompson (Salt Lake City y Orem, UT: Eborn Books y the Interpreter Foundation, 2014), 171–188.

David J. Larsen, “Temple Themes in the Psalms and in the Book of Mormon”, Presentation, Springville, UT: Book of Mormon Central, 2016, accedido en línea en archive.bookofmormoncentral.org.

Andrew C. Skinner, “Seeing God in His Temple: A Significant Theme in Israel’s Psalms”, en Ascending the Mountain of the Lord: Temple, Praise, and Worship in the Old Testament (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y Religious Studies Center, Brigham Young University, 2013), 270–290.

John W. Welch, “The Temple in the Book of Mormon: The Temples at the Cities of Nephi, Zarahemla, and Bountiful”, en Temples of the Ancient World: Ritual and Symbolism, ed. Donald W. Parry (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1994), 297–387.