¿Qué podemos aprender de la obra misional de Abish como miembro?

Junio 6, 2018
Abish por James Fullmer
KnoWhy #374
Abish por James Fullmer
"[D]e modo que se había convertido al Señor... Por tanto, cuando vio que todos los siervos de Lamoni habían caído a tierra, y que también su ama, la reina, y el rey y Ammón se hallaban caídos en el suelo, supo que era el poder de Dios, y pensando que esa oportunidad de hacer saber a la gente lo que había sucedido entre ellos, y que el contemplar aquella escena los haría creer en el poder de Dios, corrió, pues, de casa en casa, haciéndolo saber al pueblo".
Alma 19:17

El conocimiento

A menudo, cuando pensamos en la obra misional en el Libro de Mormón, pensamos en misioneros como Alma o Ammón.1 Estas fueron personas que hicieron obra misional de tiempo completo.2 Sin embargo, uno de los misioneros más importantes en el Libro de Mormón fue un "miembro misionero" que aprovechó una excelente oportunidad de compartir el evangelio con su prójimo. Su nombre era Abish.

Durante la misión de Ammón a los lamanitas, tuvo la oportunidad de enseñar al rey Lamoni (Alma 18:39) y a su reina (Alma 19:8). En un punto durante su proceso de conversión, el rey, la reina y el mismo Ammón cayeron como si estuvieran muertos (v. 14). Todos los siervos del rey cayeron a tierra también, dejando solo a Abish, quien ya se había convertido al Señor (v. 16).3

Abish, entonces hizo una suposición que no podríamos hacer ahora, pero eso tendría sentido en la América precolombina.4 "[C]uando vio que todos los siervos de Lamoni habían caído a tierra, y que también su ama, la reina, y el rey y Ammón se hallaban caídos en el suelo, supo que era el poder de Dios" (Alma 19:17).

En la América antigua, se creía que los hombres y mujeres santos (llamados chamanes) solían caer a tierra como si estuvieran muertos cuando se estaban comunicando con seres divinos.5 Aparentemente, Abish entendió que esto era lo que le estaba pasando a Lamoni y al resto de la corte real.6 Ella entonces pensó que era la "oportunidad de hacer saber a la gente lo que había sucedido entre ellos, y que el contemplar aquella escena los haría creer en el poder de Dios, corrió, pues, de casa en casa, haciéndolo saber al pueblo" (Alma 19:17). En otras palabras, Abish parece haber pensado que todos los demás también verían rápidamente que la familia real y sus sirvientes estaban experimentando una visión chamánica si solo pudieran verlos.7 Por lo que ella fue de casa en casa, diciendo a todos que viniera a ver lo que estaba pasando.

Lamentablemente, cuando todas las personas se reunieron, no entendieron lo que estaba pasando. Ellos simplemente vieron que el rey y la reina parecían como si estuvieran muertos, y asumieron que la familia real había sido castigada por algo que habían hecho (Alma 19:19). Mientras discutían la razón por la que estaban siendo castigados, Abish regresó y vio a todos peleando (v. 28). Comprensiblemente molesta, ella habría intentado demostrar a todos que la familia real no estaba muerta, sino que estaba teniendo una experiencia con lo divino.8

Abish parece haber sabido que si solo lograba que la reina lamanita se levantara, la reina les diría a todos lo que había aprendido de los seres divinos, ayudando a que todos los que lo vieron creyeran en Dios.9 Por lo que ella tomó a la reina por la mano y la levantó, y la reina testificó de su milagrosa experiencia con Dios (Alma 19:29).10 La reina entonces levantó a su esposo, y muchos de los lamanitas fueron convertidos por causa de este evento (vv. 30–31).

El porqué

De muchas maneras, Abish proveyó un excelente ejemplo de cómo todos nosotros podemos ser miembros misioneros ahora en día. Probablemente Abish no se levantó esa mañana pensando que iba a ser un instrumento en convertir un gran parte de la nación lamanita ese día. De hecho, ella aparentemente no le había dicho a nadie acerca de su conversión antes de ese momento (Alma 19:17). Sin embargo, cuando la familia real cayó a tierra como si estuvieran muertos, vio esto como una oportunidad ideal para enseñar a todos acerca del evangelio al simplemente reunirlos. Ella estaba en el lugar correcto, en el tiempo correcto y tomó la oportunidad cuando la vio. 

También estaba dispuesta a tomar la iniciativa de tratar de corregir las cosas cuando no salieron exactamente como estaban planeadas. Cuando las personas no entendieron lo que vieron, dio un salto de fe y fue a levantar a la reina para que las personas pudieran comprender lo que había sucedido. Abish aparentemente era la única persona que no había caído, y si ella no hubiera reunido a todos, la mayoría de las personas se habrían perdido de lo que estaba pasando.11 Si hubiera mantenido su boca cerrada y no hubiera actuado con valentía, este evento importante en la conversión de los lamanitas nunca habría sucedido.

Esto puede ser un recordatorio para todos nosotros de que siempre debemos estar listos de tomar ventaja de las oportunidades misionales cuando las vemos, y de no rendirnos cuando nuestros esfuerzos no funcionan de la manera en que lo habíamos planeado. Podemos dejar que el ejemplo de Abish nos inspire y ayude en nuestros esfuerzos diarios de traer a otros a Cristo.

Otras lecturas

Mark Alan Wright, "Nephite Daykeepers: Ritual Specialists in Mesoamerica and the Book of Mormon", en Ancient Temple Worship: Proceedings of the Expound Symposium, 14 May 2011, ed. Matthew B. Brown, Jeffrey M. Bradshaw, Stephen D. Ricks, John S. Thompson (Salt Lake City y Orem, UT: Eborn Books y Interpreter Foundation, 2014), 243–257.

Mark Alan Wright, "‘According to Their Language, unto Their Understanding’: The Cultural Context of Hierophanies and Theophanies in Latter-day Saint Canon", Studies in the Bible and Antiquity 3 (2011): 51–65.

Matthew L. Bowen, "Father Is a Man: The Remarkable Mention of the Name Abish in Alma 19:16 and Its Narrative Context", Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 14 (2015): 77–93.

Michael J. Call, "Reading Competency in the Book of Mormon: Abish and Other Model ReadersBYU Studies Quarterly 56, no. 2 (2017): 59–70.