¿Por qué era importante la correspondencia entre Moroni y Pahorán?

Julio 25, 2017
Imagen del Capitán Moroni, por Jody Livingston
KnoWhy #168
Imagen del Capitán Moroni, por Jody Livingston
"Y sucedió que inmediatamente envió una epístola a Pahorán"
Alma 59:3

El conocimiento

Los capítulos finales del libro de Alma (Alma 60-61) incluyen una serie de cartas escritas entre Moroni y el juez superior Pahorán. El catalizador de este intercambio fue la victoria lamanita de tomar la ciudad de Nefíah: "Así que, siendo sumamente numerosos, y llegándoles refuerzos día tras día, avanzaron contra el pueblo de Nefíah, por órdenes de Ammorón, y empezaron a matarlos con extremada mortandad" (Alma 59:7).

La respuesta nefita a este ataque fue de todo menos positiva. "[D]udaron y se maravillaron a causa de las maldades del pueblo; y esto por razón de los triunfos de los lamanitas sobre ellos" (Alma 59:12). Moroni escribió airadamente a Pahorán demandando ayuda con el esfuerzo de guerra (Alma 60:24-25). Creyendo que Pahorán estaba abandonando su deber tanto con Dios como a la causa nefita (vv. 20-23), Moroni amenazó: "[S]alvo que os afanéis por la defensa de vuestro país y de vuestros pequeñitos, la espada de la justicia ya se cierne sobre vosotros; sí, y caerá sobre vosotros y os visitará hasta vuestra completa destrucción" (v. 29).

La respuesta de Pahorán a Moroni es algo sorprendente. Después de aclarar que un intento de golpe había forzado al gobierno al exilio (Alma 61:3-5), el juez superior nefita contestó: "Ahora bien, me has censurado en tu epístola, pero no importa; no estoy enojado, antes bien, me regocijo en la grandeza de tu corazón" (v. 9). En lugar de ponerse a la defensiva, Pahorán ignoró el arrebato emocional de Moroni. 

"[M]i querido hermano Moroni," respondió Pahorán, "resistamos al mal, y el mal que no podamos resistir con nuestras palabras, sí, tal como las rebeliones y disensiones, resistámoslo con nuestras espadas para que retengamos nuestra libertad, para que nos regocijemos en el gran privilegio de nuestra iglesia y en la causa de nuestro Redentor y nuestro Dios" (Alma 61:14). En lugar de responder a Moroni por suponer lo peor de él, Pahorán calmadamente explicó la situación y exhortó a la resistencia continua contra las amenazas nacionales y extranjeras de la libertad nefita.

Este intercambio entre Moroni y Pahorán es revelador en varios niveles. Para empezar, parece que la forma epistolar que usaron Moroni y Pahorán sigue algunas convenciones antiguas. Robert F. Smith explicó que una cosa notable de estas y otras epístolas del Libro de Mormón "es que nunca violan el antiguo formato hitita-sirio, neo-asirio, Amarna y hebreo en el cual el corresponsal superior siempre aparece en primer lugar".1

La correspondencia entre Moroni y Pahorán también proporciona destellos importantes en las personalidades de estos hombres. Aunque era un hombre de gran fe, es claro que Moroni también era susceptible a la ira, la frustración, la duda y la indignación fuera de lugar a aquellos que él creía lo habían menospreciado. Al mismo tiempo Pahorán revela en su carta que es un hombre de paciencia ante la acusación errónea. Su "respuesta es un notable ejemplo de moderación emocional. Al elegir no ofenderse, fue capaz de comunicarse claramente y trabajar para resolver el problema".2

El porqué

Que Mormón haya preservado la carta de Moroni a Pahorán en su compilación es notable. Muestra un nivel de honestidad por parte de Mormón, ya que estaba dispuesto a incluir información que retrataba a Moroni, uno de sus héroes (Alma 48:17),3 en una luz poco favorecedora. 

Los lectores pueden aprender una lección importante del error de Moroni. Las ansiedades y frustraciones de Moroni eran sin duda reales. Él y su ejército estaban enfrentando serias amenazas lamanitas, y ninguna ayuda estaba llegando del gobierno. Sin embargo, podría haberse beneficiado de dar a Pahorán el beneficio de la duda y tener cuidado de no saltar a conclusiones precipitadas o pasar un juicio injustificado. Su ejemplo advierte a los lectores que tengan cuidado de no permitir que la ira, la duda o la incertidumbre creen una influencia negativa.

Como el Presidente Dieter F. Uchtdorf enseñó: "Algunas veces las preguntas surgen debido a que simplemente no tenemos toda la información y solo necesitamos un poco más de paciencia. Cuando finalmente se conozca toda la verdad, las cosas que no tenían sentido para nosotros antes, se resolverán a nuestra satisfacción". En consecuencia, el presidente Uchtdorf recomendó: "[P]rimero duden de sus dudas antes que dudar de su fe".4 Mientras que el presidente Uchtdorf hablaba específicamente de aquellos que cuestionan su testimonio del evangelio, su consejo puede aplicarse a otras áreas, como cuando hay dudas de la sinceridad o intenciones de alguien, como en el caso de Moroni. 

También estableciendo un ejemplo importante para los lectores modernos, Moroni finalmente se reconcilió con Pahorán, y "se llenó de un gozo sumamente grande a causa de la fidelidad" del juez superior (Alma 62:1). Los dos finalmente pusieron todo el malentendido detrás de ellos y unieron sus fuerzas en una exitoso intento de restaurar a Pahorán el asiento judicial (vv. 6-8).

Otras lecturas

Robert F. Smith, “Epistolary Form in the Book of Mormon,” FARMS Review 22, no. 2 (2010): 125–35.

Larry W. Tippetts, “Toward Emotional Maturity: Insights from the Book of Mormon,” in Religious Educator 11, no. 2 (2010): 89–103.