¿Por qué era un héroe el capitán Moroni para Mormón?

Julio 8, 2017
 Pintura del capitán Moroni, por Walter Rane
KnoWhy #155
Pintura del capitán Moroni, por Walter Rane
"Sí, en verdad, en verdad os digo que si todos los hombres hubieran sido, y fueran y pudieran siempre ser como Moroni, he aquí, los poderes mismos del infierno se habrían sacudido para siempre; sí, el diablo jamás tendría poder sobre el corazón de los hijos de los hombres"
Alma 48:17

El conocimiento

Mormón, el guerrero-historiador-profeta que escribió la mayoría de la narrativa contenida en el libro de Alma, tenía mucho que decir sobre Moroni, el joven capitán sobre los ejércitos nefitas. Mormón estaba escribiendo casi cuatro siglos después de los acontecimientos de los llamados "capítulos de guerra" en la segunda mitad del libro de Alma. Parece que Mormón tenía muchos registros para presentar su historia. Sin embargo, decidió hacer de la figura del capitán Moroni uno de sus principales temas. Los actos heroicos del capitán Moroni se discuten en casi veinte capítulos del libro de Alma. 

En Alma, capítulos 46-48, especialmente, los lectores pueden percibir que Mormón tiene a Moroni en muy alto respeto y lo considera un ejemplo que "todos los hombres" deben emular (Alma 48:17). A partir de Alma 46, Mormón claramente trata de contrastar a Moroni y su archienemigo Amalickíah, presentando cada personaje como la antítesis del otro. Los siguientes son algunos de los puntos específicos de comparación que Mormón incluyó en su narrativa:

- Moroni - - Amalickíah -
Era "un hombre fuerte y poderoso" (Alma 48:11) Era "un hombre grande y fuerte" (Alma 46:3)
Designado por "la voz del pueblo" y por los jueces (Alma 46:34) Deseó ser rey a través de la adulación, la disensión, el fraude y el engaño (Alma 46:3-10; 47:1-35; 48:7)
Unificó a su pueblo para la causa de la justicia y para guardar sus convenios (Alma 46:12-21; 48:7) Causó la disensión entre el pueblo, cegando sus mentes y agitándolos hasta la ira (Alma 48:1-3)
Se regocijaba en la independencia y la libertad de su país y de su pueblo (Alma 48:11) Buscó "destruir el fundamento de libertad" (Alma 46:10)
Reconoció la mano del Señor, oró por su pueblo y era "firme en la fe de Cristo" (Alma 46:12-13; 48:12-13) Luchó contra la predicación de Helamán, llevó a disensiones en la iglesia y trató de destruir la iglesia de Dios (Alma 46:3-10)
"[N]o se deleitaba en derramar sangre", estaba dispuesto a derramar su propia sangre para su pueblo, llevó a sus ejércitos a la batalla y no atacó ofensivamente (Alma 48:11-16) "[N]o le importaba la sangre de su pueblo", "no vino en persona a la batalla", atacó a los nefitas con la esperanza de llevarlos a la esclavitud, o los mataría y los masacraría (Alma 49:7, 10-11)
Él "había jurado defender a su pueblo, sus derechos, su país y su religión", llevó al pueblo a hacer un convenio para luchar por su libertad, sus derechos, sus familias y su religión (Alma 46:19-28; 48:13) Sus principales capitanes "juraron que destruirían a la gente" de la ciudad de Noé; Amalickíah mismo "maldijo a Dios, y también a Moroni, haciendo juramento de que bebería su sangre" (Alma 49:27.

Pueden observarse muchos más puntos de contraste entre estos dos personajes. Mormón quería mostrar el gran daño que podía causar “un hombre sumamente inicuo” (Alma 46:9), pero también, en contraste, cómo un hombre muy justo, como Moroni, si fuera emulado por muchos, tendría el poder de superar todo mal en el mundo (Alma 48:17). 

Además, también vale la pena mencionar que Mormón aparentemente trató de imitar las estrategias de guerra de Moroni en su propio tiempo, incluyendo la fortificación de ciudades (comparar, por ejemplo, Mormón 2:4, Alma 48:9) y tratar de reunir a su pueblo para que "lucharan por sus mujeres, y sus hijos, y sus casas, y sus hogares" (Mormón 2:23, Alma 46:12; 58:12).1

Aunque no se mencionó abiertamente, Mormón claramente tenía tanto respeto y admiración por el capitán Moroni y lo que él había logrado que después nombró a su hijo como su héroe.

El porqué

El presidente Thomas S. Monson, en la Liahona de julio de 2016, dio un mensaje de la Primera Presidencia titulado: "Leales a la fe de nuestros antepasados". Las aplicaciones sugeridas de este mensaje incluyen la exploración de las cualidades de las personas que admiramos, ya sean ancestros, familiares, amigos, líderes de la Iglesia o personajes de las Escrituras. El artículo provee un ejemplo de un héroe de las Escrituras: "[Q]uizás admiras el valor que tuvo el capitán Moroni".2 Claramente, el capitán Moroni es una figura que Mormón consideraba un modelo de conducta justo.

Mormón, al igual que el capitán Moroni, fue llamado a ser un líder militar a una edad temprana (Mormón 1:15, 2:1-2), en un tiempo en que su pueblo estaba de igual manera ocupado en guerras casi constantes. Su exposición a los registros que contienen la historia de Moroni le mostró un tiempo en que los nefitas todavía tenían fe en Dios, fueron fortalecidos por el Espíritu y fueron llevados a la victoria por sus justos deseos. En el momento en que Mormón estaba compendiando esta parte de los registros nefitas, pudo ver que el ejemplo del capitán Moroni era desesperadamente necesario entre su pueblo y ansiaba dirigir a su pueblo como lo había hecho Moroni.

Mormón también anhelaba el tiempo en que su pueblo, al igual que el pueblo de Nefi en los días de Moroni, reconociera el error de sus caminos, volvieran sus corazones al Señor y fueran bendecidos. En Alma 50, Mormón brevemente hizo hincapié en lo bueno que eran las cosas para los nefitas en los días en que aún guardaban los mandamientos de Dios, probablemente contrastando ese período con el suyo propio. Él declaró:

Y prosperaron muchísimo, y se hicieron muy ricos; sí, y se multiplicaron y se hicieron fuertes en la tierra.
Y así vemos cuán misericordiosos y justos son todos los actos del Señor para el cumplimiento de todas sus palabras a los hijos de los hombres; 
...
Y aquellos que fueron fieles en guardar los mandamientos del Señor fueron librados en toda ocasión, mientras que millares de sus hermanos inicuos han sido condenados al cautiverio, o a perecer por la espada, o a degenerar en la incredulidad y mezclarse con los lamanitas.
Pero he aquí, jamás hubo época más dichosa entre el pueblo de Nefi, desde el tiempo de Nefi, que en los días de Moroni, sí, en esta época, en el año veintiuno del gobierno de los jueces. (Alma 50:18–19, 22–23)

Mormón probablemente tenía en mente el tiempo de Moroni cuando, en Mormón 2:8-13, menciona la manera en que él tenía la esperanza de que su propio pueblo se apartaría de sus malos caminos y calificaría para las bendiciones del Señor una vez más. Debido a sus pérdidas y debido a la maldición que estaba sobre la tierra, los nefitas en la época de Mormón aparentemente "empezaron a arrepentirse de su iniquidad, y a llorar" al Señor. Él contó:

Y sucedió que cuando yo, Mormón, vi sus lamentos, y sus quejidos, y su pesar delante del Señor, mi corazón empezó a regocijarse dentro de mí, conociendo las misericordias y la longanimidad del Señor, suponiendo, por tanto, que él sería misericordioso con ellos para que se tornaran de nuevo en un pueblo justo. (Mormón 2:12)

Sin embargo, como profeta de Dios, pronto comprendió la lamentable realidad de la situación de su pueblo—que su respuesta no era como los nefitas de años anteriores. Mormón exclamó desconsolado:

Pero he aquí, fue en vano este gozo mío, porque su aflicción no era para arrepentimiento, por motivo de la bondad de Dios, sino que era más bien el pesar de los condenados, porque el Señor no siempre iba a permitirles que hallasen felicidad en el pecado. (Mormón 2:13)

Por muchas razones y de muchas maneras, el capitán Moroni fue un gran héroe para Mormón. Representó los días dorados de la civilización nefita, un tiempo en que el pueblo todavía se arrepentía de sus pecados y calificaba para las bendiciones de Dios y la fortaleza que viene de tener al Espíritu presente. Mormón hizo todo lo posible para emular al capitán Moroni e incluso después le dio el nombre de ese gran hombre a su propio hijo. 

Hoy en día, los lectores atentos pueden apreciar las numerosas señales sutiles que Mormón dio en su compendio de los capítulos de guerra del libro de Alma, que al final fueron repetidos a propósito 150 páginas más tarde en el relato de Mormón de la dolorosa conclusión del fallecimiento nefita. Mormón esperaba sinceramente que todos sus futuros lectores comprendieran el poderoso discípulo de Cristo que era Moroni. De hecho, declaró que "si todos los hombres hubieran sido, y fueran y pudieran siempre ser como Moroni, he aquí, los poderes mismos del infierno se habrían sacudido para siempre" y el mundo sería un lugar mejor, concordante con la voluntad de Dios.

Otras lecturas

Thomas R. Valleta, “The Captain and the Covenant,” in The Book of Mormon: Alma, The Testimony of the Word, ed. Monte S. Nyman and Charles D. Tate Jr., (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1992), 223–248.

Richard McClendon, “Captain Moroni's Wartime Strategies: An Application for the Spiritual Battles of Our Day,” Religious Educator: Perspectives on the Restored Gospel 3, no. 3 (2002): 99–114.