Enseñanzas de Jesús que probablemente no habías notado antes

Apóstol San Pablo y Cristo cargando la cruz, por El Greco. Imágenes vía Wikimedia Commons

Hechos 2 registra las palabras de Pedro a la multitud reunida el día de Pentecostés. Después de testificar que "a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo" (v. 36), las personas a las que se estaba dirigiendo “se compungieron de corazón y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” La respuesta de Pedro a la multitud probablemente te suene familiar porque resume algunos de los conceptos básicos del evangelio: "Y Pedro les dijo: Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (v. 38).

Pero, ¿de dónde obtuvo Pedro esas ideas que son tan básicas para el evangelio? Mirando las palabras de Pedro en Hechos a la luz de las enseñanzas de Cristo en 3 Nefi 11, sugiere que Pedro pudo haber aprendido estas verdades de Cristo mismo.  3 Nefi 11:38 registra las palabras de Cristo a la multitud reunida: “debéis arrepentiros, y ser bautizados en mi nombre, y volveros como un niño pequeñito, o de ningún modo heredaréis el reino de Dios.” Cristo también declaró que Dios visitará a estas personas "con fuego y con el Espíritu Santo"  (v. 35).1

Más tarde, Cristo resumió estos puntos muy bien, “Arrepentíos, todos vosotros, extremos de la tierra, y venid a mí y sed bautizados en mi nombre, para que seáis santificados por la recepción del Espíritu Santo” (3 Nefi 27:20). Estas ideas son casi exactamente las mismas que Pedro expresa a la multitud en Hechos, lo que sugiere una posibilidad intrigante. El hecho de que Cristo haya dicho algo a las personas en el nuevo mundo expone la posibilidad de que haya dicho cosas similares a las personas en el viejo mundo también. Si uno encuentra las enseñanzas que corresponden al ministerio del nuevo mundo de Cristo en Hechos o en la carta de Pablo, esto sugiere que de hecho le había dicho estas cosas a ambos grupos de personas.

Por lo tanto, es muy probable que Cristo haya enseñado a las personas en ambos hemisferios estas verdades básicas sobre el evangelio y de ahí Pedro obtuvo estas ideas. Esta noción es apoyada por Hechos 20:35, versículo en el que Pablo invita a su audiencia a “ tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” Aunque Pablo insiste en que son palabras del “Señor Jesús” estas palabras no aparecen en ningún lugar de los evangelios. Es posible que las palabras de Pedro en Hechos 2 sean similares a esta cita de Pablo —un dicho que se remonta a Jesús, pero no fue incluido en Mateo, Marcos, Lucas o Juan.

Esta conexión entre Hechos y 3 Nefi presenta algunas posibilidades interesantes para el futuro. La comparación cuidadosa de las palabras de Cristo en 3 Nefi con las enseñanzas que se encuentran en Hechos hasta el Apocalipsis puede revelar muchos más casos en los que Cristo pudo haber enseñado algo tanto en el viejo mundo como en el nuevo, cosas que se atribuyen específicamente a Cristo en el Libro de Mormón, pero que no se le atribuyen a Él en el Nuevo Testamento.

Esta relación también puede ser una explicación, entre muchas, del por qué algunas palabras y frases que parecen provenir del Nuevo Testamento aparecen en el Libro de Mormón. Algunas de las frases que aparecen tanto en el Libro de Mormón como en el Nuevo Testamento pueden ser simplemente palabras pronunciadas por Cristo en ambos lados del mundo conservadas por los autores del Nuevo Testamento en el viejo mundo, y los autores de registros nefitas en el nuevo mundo.

Ejemplos como este proporcionan otra muestra de cuán importante es el Libro de Mormón para entender a Cristo. No solo puede ayudarnos a entender más acerca de quién es Él y lo que hizo, sino que también puede ayudar a arrojar nueva luz sobre las enseñanzas reales que dio a Sus seguidores en Jerusalén.

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