Cómo la conversión de Pablo puede fortalecer la fe en los relatos de José Smith acerca de la Primera Visión

The First Vision (La Primera visión) por Del Parson y The Conversion of St. Paul (Laconversión de San Pablo) por Jean Daret, aprox del año 1647.

 

José Smith declaró que en 1820 tuvo una visión de Dios Padre y Su Hijo Jesucristo. Esta “Primera Visión” llevó a José Smith a un camino que finalmente condujo a la restauración de la iglesia de Jesucristo en los últimos días. Cuatro relatos de la Primera Visión fueron escritos o dictados por el propio José. Otros cinco relatos provienen de  personas que recordaron lo que él dijo de su visión. Juntos, estos relatos hacen de la Primera Visión “la teofanía mejor documentada—visión de Dios— de  la historia”.1 Aunque estos detalles difieren un poco en cuanto a énfasis y detalle,  pueden ser considerados y apreciados como testigos de apoyo de este evento crucial y fundamental de la Restauración. Esto es porque las partes más importantes de la visión son consistentes en cada recuento.2

José Smith no fue la primera persona en experimentar una manifestación de Dios. Tampoco fue el primer profeta o apóstol que informó una experiencia sagrada de diferentes maneras a distintas audiencias. En el Libro de Mormón, Alma hijo experimentó una conversión milagrosa que involucró a un imponente ángel, el temblor de la tierra y la incapacidad de Alma durante tres días. Alma registró esta experiencia fenomenal tres veces, cada vez dando un recuento ligeramente distinto (Mosíah 27:8–37, Alma 36:4–26 y 38:6–8).3

De manera similar, el Nuevo Testamento contiene no menos de cinco relatos de la conversión del apóstol Pablo.4 Dos relatos provienen de epístolas que la mayoría de los estudiosos creen que fueron escritas por el propio Pablo (1 Corintios 15:3–8; Gálatas 1:15–24). No dan muchos detalles sobre el evento, aparte de que Pablo vio a Jesucristo después de Su Resurrección. Los otros tres relatos provienen del libro Hechos, que fue escrito por el autor del Evangelio de Lucas (Hechos 9:3–3022:6–2126:12–21). Estos relatos son más detallados de manera literaria y varían de audiencia a audiencia.

1. En Hechos 9, Lucas dio el relato inicial del viaje de Pablo en el camino a Damasco, donde vio una luz en el cielo y escuchó la voz del Señor que lo amonestaba a ir a Damasco para obtener más instrucciones. Pablo fue cegado y luego curado por Ananías (Hechos 9:1–8).

2. En Hechos 22, Pablo relató su experiencia divina a los judíos reunidos en el templo de Jerusalén (22:6–21) como defensa contra sus ataques e intentos de arresto. Como Pablo estaba hablando a una audiencia judía hostil, enfatizó su propia educación judía y su celo por perseguir a los cristianos antes de recibir un testimonio innegable de Jesucristo. Cuando Pablo relata su experiencia, se refiere a Jesús como el "Nazareno", y Jesús no menciona a Pablo dando coces "contra el aguijón".

3. En Hechos 26, Pablo testificó de su encuentro milagroso con Cristo ante el rey Agripa, después de haber sido encarcelado durante un año (26:12–21). Puesto que Pablo se estaba defendiendo de una audiencia del gobierno, pudo haber enmarcado su historia para que el cristianismo no representara una amenaza para Roma. Pablo incluyó más detalles sobre lo que Jesús le dijo, tal cómo Jesús lo llamó para ser "ministro y testigo" de la visión y el evangelio de Cristo. (v. 16).

Las diferentes narraciones de una historia no necesariamente restan valor a su autenticidad. De hecho, se espera alguna variación, especialmente de fuentes de segunda mano, e incluso puede mejorar la plausibilidad histórica del relato.5 “Los historiadores anticipan que cuando una persona vuelve a contar una experiencia en varios entornos a diferentes audiencias a lo largo de muchos años, cada relato hará hincapié en diversos aspectos de la experiencia y contendrá detalles únicos”.6

Lucas, por ejemplo, puede haber estado adaptando su narración de la conversión de Pablo de diferentes maneras para enfatizar ciertas cosas para ciertas audiencias.7 Aunque las historias de conversión de Pablo en Hechos difieren en algunos aspectos entre sí, no le quita su testimonio de primera mano del Jesucristo resucitado, como Pablo afirmó dos veces en sus propias epístolas. Del mismo modo, las diferencias en los relatos de la historia de conversión de Alma pueden enriquecer nuestra comprensión de su testimonio. El experto en derecho John W. Welch ha notado:

Los tres registros … reflejan constantemente diferentes puntos de vista en la vida de Alma. En Mosíah 27, Alma es un hombre joven, espontáneamente abrumado por el poder del ángel y aterrorizado por la perspectiva del día del juicio. (vea Mosíah 27:31). Más adelante en la vida de Alma, está claro que el hombre mayor ha servido fiel y exitosamente a su Señor y a su pueblo el resto de sus días (vea Alma 36:24–26) así que ahora enfatiza su anhelo de estar presente con Dios (vea Alma 36:22).8

Pablo, Alma y José Smith sacaron fuerza de sus experiencias espirituales fundamentales y las compartieron varias veces a lo largo de sus vidas. Cientos de años después, sus notables testimonios continúan construyendo fe en Jesucristo y ayudan a atraer a millones hacia Él.

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