¿Qué enseña el Libro de Mormón sobre el aprendizaje secular?

Marzo 6, 2018
Profecía de Cristo a través de LDS Media Library
KnoWhy #324
Profecía de Cristo a través de LDS Media Library
"Yo Nefi... recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre;... sí, habiendo logrado un conocimiento grande de la bondad y los misterios de Dios, escribo, por tanto, la historia de los hechos de mi vida"
1 Nefi 1:1

El Conocimiento

En 1832 el Señor dijo a los santos: "[B]uscad diligentemente y enseñaos el uno al otro palabras de sabiduría; sí, buscad palabras de sabiduría de los mejores libros; buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe" (DyC 88:118). Para facilitar esta "educación general y comprensiva",1 el Señor mandó a los santos a establecer "la escuela de los profetas... para su instrucción en todas las cosas que les convienen" (DyC 88:127).2

Esta escuela ayudó a prepararlos para recibir la investidura de poder en el templo de Kirtland y luego predicar el evangelio en todo el mundo.3 A pesar del llamado profético y el don divino de traducción único de José Smith, él también asistió esta escuela y buscó educarse a sí mismo y a los santos en varios temas, incluyendo idiomas.4

Claramente, el Señor valora la instrucción tanto del conocimiento secular como del espiritual, así como la educación de textos académicos como de las Escrituras. El Libro de Mormón de la misma manera enfatiza la importancia de la educación secular como un suplemento a la fe religiosa bien fundamentada. Una de las primeras cosas que Nefi, el hijo de Lehi, compartió sobre él fue que había recibido "alguna instrucción en toda la ciencia de [su] padre" y que el idioma de su registro consistió "de la ciencia de los judíos y el idioma de los egipcios" (1 Nefi 1:1-2, énfasis añadido).5

Lehi revisa las planchas por, Jorge Cocco

Brant Gardner ha argumentado que, como el cuarto hijo de una familia adinerada, Nefi fue probablemente entrenado en la tradición de los escribas de su tiempo.6 Esta capacitación probablemente habría "abarcado un rango de temas, de idiomas, textos clásicos y la interpretación de textos, y el hablar en público".7 Tal formación educativa explicaría de manera potencial la sofisticación de los escritos proféticos de Nefi. Aunque a menudo enfatizó la "claridad de [su] profecías", numerosos estudios han mostrado que Nefi creativamente entrelazó sus enseñanzas sencillas en un tapiz de paralelos poéticos,8 alusiones literarias significativas y tipologías narrativas extendidas (2 Nefi 31:2).9

Al igual que Nefi, otros profetas del Libro de Mormón seguramente recurrieron a una educación formal y conocimiento secular para ayudarlos a servir mejor al Señor. El rey Benjamín hizo que sus hijos, incluyendo a su sucesor Mosíah, "fueran instruidos en todo el idioma de sus padres, a fin de que así llegaran a ser hombres de entendimiento" (Mosíah 1:2).10 También es probable que Alma padre, como un ex sacerdote en la corte del rey Noé, haya sido un hombre de entendimiento (instruido).11

Naturalmente, Alma y Mosíah habrían compartido su conocimiento con sus hijos, quienes después llegaron a ser líderes prominentes, después de arrepentirse de sus pecados.12 Por ejemplo, Mormón señaló que Alma hijo era "un hombre de muchas palabras, y lisonjeó mucho al pueblo" (Mosíah 27:8). Después de su conversión, parece que Alma utilizó estos mismos dones para predicar y profetizar. Sin embargo, en lugar de recurrir a la "adulación", se apoyó en sus habilidades de literatura y oratoria para persuadir a su pueblo a venir a Cristo.13 Es evidente que Alma hizo un gran esfuerzo para enseñar a sus propios hijos,14 quien a su vez instruyó a una sucesión de futuros líderes proféticos.15

Quizás y lo más importante de todo, la instrucción de Mormón influenció de manera significativa al "Libro de Mormón". Mormón informó que a la edad de diez años, él "empezaba a adquirir alguna instrucción en la ciencia de [su] pueblo" (Mormón 1:2). Su posterior experiencia militar, extensos viajes y entrenamiento de escriba seguramente contribuyeron a su habilidad para compendiar la historia de mil años de su pueblo.16 Sin ninguna duda, Mormón pasó mucho de su conocimiento a su hijo Moroni, quien completó el registro, presumiblemente después de años de entrenamiento con su padre.17

El Porqué

Rey Benjamin enseña a los hijos por Jorge Cocco

A partir de estos ejemplos, se puede ver que el Libro de Mormón no descendió simplemente de los cielos como un texto de otro mundo. En cambio, fue escrito por una sucesión de profetas inteligentes, dotados espiritualmente, entrenados en el aprendizaje y los idiomas de sus propias sociedades. Aprovechando tanto su educación espiritual como secular, transmitieron la palabra del Señor en toda su belleza poética, brillantez literaria y el poder divino de sus ancestros hebreos.

No hay duda de que sus experiencias como líderes en entornos políticos, judiciales, militares y religiosos también contribuyeron en sus llamamientos proféticos. Ellos eran hombres de "sano entendimiento" (Alma 17:2), y sus vidas demostraron admirablemente que "bueno es ser instruido, si [uno hace] caso de los consejos de Dios" (2 Nefi 9:29).

Reconocer que Dios usa a personas de lugares y tiempos reales para ayudar a co-crear sus Escrituras puede explicar, por lo menos en parte, por qué Él animó a los santos a "busca[r] conocimiento, tanto por el estudio como por la fe" (DyC 88:118). Los estudiosos de las Escrituras pueden aprender mucho acerca de estos textos sagrados y de los profetas que los escribieron por estudiar diligentemente los mejores libros de ciencia, historia, literatura, filosofía y otros campos de conocimiento.18

El élder Russell M. Nelson describió la educación secular como un "componente vital de la sabiduría".19 El presidente N. Eldon Tanner enseñó que "el hombre debe esforzarse durante toda su vida por aumentar su inteligencia y aprender todas las verdades que pueda" y que "el Evangelio de Jesucristo comprende toda la verdad, dondequiera que esta pueda encontrarse".20 Mediante el estudio guiado por la fe, uno puede comprender mejor lo que significan las Escrituras y por qué han sido escritas de esta  manera. Mediante la fe guiada por el estudio, estas importantes verdades pueden ser profundamente plantadas y aplicadas diligentemente en los corazones y vidas de aquellos que creen.

Otras lecturas

Nathan Waite, “Una escuela y una investidura”, en Revelaciones en Contexto: Las historias detrás de las sesiones de Doctrina y Convenios (Salt Lake City, UT: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 2016), en línea en lds.org.

Russell M. Nelson, " ¿Dónde se halla la sabiduría?", Liahona, Enero 1993.

Boyd K. Packer, “‘Bueno es ser sabio, si...’”, Liahona, Enero 1993.