¿Por qué Teáncum fue capturado y asesinado?

Julio 27, 2017
Teáncum por James Fullmer
KnoWhy #170
Teáncum por James Fullmer
"Pero he aquí, el rey despertó a sus siervos antes de morir, por lo que persiguieron a Teáncum y lo mataron"
Alma 62:36

El conocimiento

Teáncum tuvo un papel fundamental en las guerras nefitas en el libro de Alma. Desde su presentación en Alma 50, se representa como un valiente, leal y justo guerrero nefita. Fue determinante, por ejemplo, en la muerte del traicionero Amalickíah (Alma 51:33-37).1

Su última aparición en el Libro de Mormón ocurre en Alma 61-62. "Alrededor del año 60 a. C., cuando todos los ejércitos lamanitas y el rey Ammorón huyeron a la tierra de Moroni y acamparon para la noche, Teáncum" estaba "irritado en extremo", y "en su ira" se encargó de poner fin a Ammorón actuando solo (Alma 62:35-36). "Enojado con el derramamiento de sangre y la destrucción hecha por Amalickíah y Ammorón, se metió en el campamento lamanita y encontró a Ammorón. Su jabalina mató a Ammorón, pero no antes de que Ammorón despertara a sus siervos, que persiguieron y mataron a Teáncum (Alma 62:35-36).2

La valentía de Teáncum, aunque admirable, finalmente lo superó. George Reynolds y Janne Sjodahl observaron cómo la decisión de Teáncum fue indudablemente "imprudente", y que su fracaso era que no tenía en cuenta "su seguridad personal cuando pensaba que el bien de su país requería el sacrificio".3

Esto no habría sido anormal para Teáncum. Brant Gardner explicó que el general nefita "había actuado unilateral e impulsivamente en el pasado (Alma 51:33-34) y probablemente se había preocupado por verse obligado a esperar en el frente del este durante un par de años". Con esto en mente "no es sorprendente que Teáncum [tomara] los asuntos en sus propias manos".4 Lo que tampoco es completamente sorprendente fue el desafortunado resultado, dadas las circunstancias.

El porqué

La desaparición prematura de Teáncum puede servir como una historia de advertencia para los lectores del Libro de Mormón. Mientras que enojarse o molestarse es una respuesta entendible cuando las circunstancias están fuera de nuestro control, este ejemplo de Teáncum advierte sobre los peligros potenciales de actuar con enojo. A diferencia de cuando planificó calmada y cuidadosamente el momento de la muerte de Amalickíah, Teáncum, en este caso, estaba molesto y no era capaz de sopesar claramente los riesgos sustanciales de esta situación. A diferencia de la primera incursión cuando él tomó un siervo con él (Alma 51:33), esta vez él fue solo. Habiendo escalado una pared, llevando un cordón, y no encontrando a Ammorón rápidamente, lo mejor que Teáncum pudo hacer fue lanzarle una jabalina, pegándole cerca de su corazón (Alma 62:36), mientras que antes él había logrado apuñalar a Amalickíah con precisión y a corta distancia (Alma 51:34). Bajo estas circunstancias, mientras Lehi y Moroni lamentaban amargamente la pérdida de un valiente y verdadero amigo, el epitafio final dado a Teáncum por Mormón fue conciso: "Mas he aquí, había muerto, y había seguido el camino de toda la tierra" (62:37).

El presidente Thomas S. Monson advirtió: "[T]odos somos propensos a esos sentimientos que, si no los controlamos, pueden conducir al enojo. Sentimos desagrado, irritación y antagonismo, y si así lo escogemos, perdemos el control y nos enojamos con los demás".5 Los lectores del Libro de Mormón pueden apreciar los ejemplos en sus páginas que ilustran los peligros de enojarse. Asimismo también pueden aprender de estos ejemplos cómo evitar o superarlo.

Por ejemplo, al comienzo del Libro de Mormón, Nefi y sus hermanos fueron cruelmente maltratados por Labán, el cual se había llenado "de ira" con el hermano de Nefi, Lamán, cuando este pidió las planchas de bronce (1 Nefi 3:11-14). Lamán a su vez se "irritó" con Nefi cuando el resultado fue menos que favorable (v. 28). Nefi tenía muchas oportunidades de enojarse y estar insatisfecho con las cosas, pero en cambio permaneció tranquilo y racional. Esto le permitió buscar y encontrar inspiración del Espíritu del Señor, lo que finalmente le llevó a tener éxito en su misión de recuperar las planchas de bronce (1 Nefi 4).

Nada de esto tiene la intención de impugnar el ejemplo justo de Teáncum. Indudablemente, merecía todo el reconocimiento que Mormón le proporcionaba en su emotivo elogio; que "había luchado valerosamente por su patria, sí, un verdadero amigo de la libertad; y había padecido muchísimas aflicciones sumamente graves" (Alma 62:37). Sin embargo, el ejemplo de Teáncum actuando demasiado confiado por su propia iniciativa sirve como una poderosa advertencia para los lectores modernos del Libro de Mormón.

Otras lecturas

Brant A. Gardner, Second Witness: Analytical and Contextual Commentary on the Book of Mormon, 6 vols. (Salt Lake City, UT: Greg Kofford Books, 2007), 4:755–766.

Ted L. Gibbons, “Teancum,” in Book of Mormon Reference Companion, ed. Dennis L. Largey (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2003), 752–753.

 

  • 1. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué Teáncum mató a Amalickíah en la víspera de Año Nuevo? (Alma 51:37),” KnoWhy 160 (13 de julio, 2017).
  • 2. Ted L. Gibbons, “Teáncum,” in Book of Mormon Reference Companion, ed. Dennis L. Largey (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 2003), 753.
  • 3. George Reynolds and Janne Sjodahl, Commentary on the Book of Mormon, 7 vols. (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 1955–1976), 5:178.
  • 4. Brant A. Gardner, Second Witness: Analytical and Contextual Commentary on the Book of Mormon, 6 vols. (Salt Lake City, UT: Greg Kofford Books, 2007), 4:762.
  • 5. Thomas S. Monson, “Sé prudente... a tu alma gobernad,” Liahona, Noviembre 2009, 68. Véase también Gordon B. Hinckley, “Tardos para airarse,” Liahona, octubre 2007.