¿Por qué intentaría Zeezrom sobornar a Amulek?

Mayo 25, 2017
Zeezrom, por James Fullmer
KnoWhy #118
Zeezrom, por James Fullmer
"Y le dijo Zeezrom: He aquí seis ontíes de plata; te los daré todos si niegas la existencia de un Ser Supremo"
Alma 11:22

El conocimiento

La predicación de Alma y Amulek en Ammoníah fue interrumpida repentinamente por Mormón en Alma 11 para dar una descripción del sistema monetario nefita (de pesos y medidas).1 Inmediatamente después de describir este sistema (Alma 11:1-20), Mormón luego presenta de nueva a Zeezrom, describiéndolo en Alma 10, como "un hombre diestro en los artificios del diablo a fin de destruir lo que era bueno" (v. 21).  

Como un abogado corrupto y rico de Ammoníah (Alma 10:31-32), Zeezrom aprovechaba para agitar "a la gente a motines y a toda clase de desórdenes y maldades... para tener más trabajo con objeto de obtener dinero, de acuerdo con los litigios que les eran presentados" (Alma 11:20). Después de obtener su consentimiento, Zeezrom comenzó a interrogar a Amulek sobre puntos doctrinales en lo que fue un intento transparente de atraparlo en sus palabras (vv. 21-46).

Lo curioso es lo que hizo primero Zeezrom. En vez de hacer una pregunta, Zeezrom intentó sobornar a Amulek para que negara la existencia de Dios. "Y le dijo Zeezrom: He aquí seis ontíes de plata; te los daré todos si niegas la existencia de un Ser Supremo" (v. 22). Amulek rechazó este soborno. "[Tú] sabes que hay un Dios, pero le tienes más amor a ese lucro que a él" (v 24). Después de fallar en comprarlo, Zeezrom entonces procedió a hacerle preguntas para atraparlo, que Amulek contestó con precisión y perspicacia. 

Muchas cosas parecen estar pasando en este pasaje. En primer lugar, la interrupción de Mormón para introducir el sistema monetario nefita tiene sentido a la luz de los intentos de soborno de Zeezrom. Para darle a los lectores un entendimiento firme de la gravedad de la situación y para ayudarles a apreciar mejor tanto el nivel de corrupción en Ammoníah como también la naturaleza de la tentación de Amulek, Mormón proporcionó su descripción del sistema monetario en esta parte de la narrativa. En resumen, al conocer el sistema monetario nefita, los lectores sabrían cuánto valía el soborno de Zeezrom, que era cerca de 42 días de trabajo (vv. 3, 5-13).2

Además, el propio nombre de Zeezrom puede ser un disfemismo, o una palabra deliberadamente despectiva o poco favorecedora o un nombre destinado a menospreciar al destinatario. Esto sería conocido en la antigua práctica literaria hebrea, que utiliza eufemismos y disfemismos como sustitutos de nombres, entre otras cosas.3 En este caso, como explicó Stephen Ricks, "El nombre propio Zeezrom en el Libro de Mormón... puede tener el significado 'él del Ezrom'". Ricks continuó: "Ezrom/Ezrum es una palabra nefita mencionada en Alma 11:6,12, como una unidad de medida de plata. Como medida de plata (que, en hebreo, es kesep, plata, dinero), puede ser equivalente también a dinero, indicando el significado de 'él de plata, dinero', lo que sugiere desde un principio la obsesión de Zeezrom con el dinero.4

El porqué

A un nivel burdo, Zeezrom pudo haber intentado sobornar a Amulek por varias razones de debate: burlarse, ponerlo nervioso o distraer a su oponente. Es inimaginable que Amulek aceptara un soborno tan descarado. La ley de Moisés, en Éxodo 23:8, prohíbe específicamente a los israelitas aceptar sobornos, y el Salmo 15:5 insiste en que aquellos que desean entrar en el lugar santo (el templo o "santo monte" del Señor) debe rechazar los sobornos y otras prácticas de extorsión. 

Dado que Amulek, como un nuevo converso a la predicación de Alma, ahora estaría obligado a obedecer esa ley, Zeezrom pudo haberse deleitado sobre las limitaciones éticas recién adoptadas de Amulek. Como un hombre rico en Ammoníah, Amulek tal vez previamente había llegado a parte de su atractiva posición social y económica mediante el uso de la moral ordinaria del mercado en el hervidero nehorita en Ammoníah y Zeezrom pensó que podría molestarle un poco por eso.

Pero Mormón pudo deliberadamente haber enfatizado o dado a Zeezrom su nombre para cambiar la situación de su tentación irreverente. Como un nombre despectivo, la etimología de este nombre propio añade una medida de ironía a esta historia: Fue Zeezrom, "él de la plata", literalmente, que intentó sobornar a Amulek con plata. Esto refuerza la representación intensamente negativa de Mormón sobre el pueblo de Ammoníah, quienes son, con la excepción de Amulek y otros pocos creyentes, presentados como corruptos, codiciosos, asesinos y blasfemos. Zeezrom no era más que plata, inerte y del inframundo. Al proyectar esta historia como él lo hace, la representación que Mormón sobre Zeezrom tratando débilmente y sin éxito de sobornar irónicamente a Amulek solo refuerza el carácter de aquel.

Todo esto sirve para presentar una viva imagen narrativa en Alma 11. Zeezrom, un abogado rico y corrupto, pensó que su dinero podría comprarle cualquier cosa. Habiendo desarrollado una carrera exitosa explotando a otros (Alma 10:32), pensó que podría conseguir que Amulek negara su fe (y así comprometer su mensaje crucial y el de Alma) por el precio justo. Bajo su riqueza y su buena presentación, sin embargo, Zeezrom era evidentemente muy inseguro y no estaba completamente preparado para enfrentar al justo de Amulek en un debate doctrinal. Su sustento estaba siendo amenazado directamente por la predicación de Alma y Amulek, por lo que Zeezrom recurrió primero a lo que mejor conocía: el dinero. El codicioso de Zeezrom podía hablar un gran juego, pero al final resultó ser un poco más que un impostor, cuando Amulek rechazó su soborno y hábilmente respondió a sus preguntas. 

El relato de Mormón sobre el encuentro de Zeezrom con Amulek en Alma 11, completado con la explicación del sistema monetario nefita en el lugar perfecto, fue por lo tanto altamente deliberado y magistralmente ejecutado.  

Otras lecturas

Stephen D. Ricks, “A Nickname and a Slam Dunk: Notes on the Book of Mormon Names Zeezrom and Jershon,” Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 8 (2014): 191–194.

John W. Welch, “Weighing and Measuring in the Worlds of the Book of Mormon,” Journal of Book of Mormon Studies 8, no. 2 (1999): 36–45, 86.

Gordon C. Thomasson, “What’s in a Name? Book of Mormon Language, Names, and [Metonymic] Naming,” Journal of Book of Mormon Studies 3, no. 1(1994):1–27