¿Por qué Helamán quería que sus hijos recordaran edificar sobre la roca?

Marzo 20, 2018
Imagen por Book of Mormon Central
KnoWhy #332
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“Y ahora bien, recordad, hijos míos, recordad que es sobre la roca de nuestro Redentor, el cual es Cristo, el Hijo de Dios, donde debéis establecer vuestro fundamento, para que cuando el diablo lance sus impetuosos vientos, sí, sus dardos en el torbellino, sí, cuando todo su granizo y furiosa tormenta os azoten, esto no tenga poder para arrastraros al abismo de miseria y angustia sin fin, a causa de la roca sobre la cual estáis edificados, que es un fundamento seguro, un fundamento sobre el cual, si los hombres edifican, no caerán”.
Helamán 5:12

Contexto y Contenido

En Helamán 5, Nefi y Lehi, los hijos de Helamán, decidieron que necesitaban predicar a tiempo completo a su pueblo.1 Nefi era el juez principal sobre la tierra, pero se había cansado de la iniquidad de su pueblo que "renunció al asiento judicial, y se dedicó a predicar la palabra de Dios todo el resto de sus días, y también su hermano Lehi, todo el resto de sus días" (Helamán 5:4).

Durante estos tiempos difíciles en los que "se habían corrompido las leyes", los nefitas estaban cambiando sus valores, "a tal grado que no podían ser gobernados por la ley ni por la justicia" (Helamán 5: 2-3). Con el propósito de mantenerse firmes e inquebrantables, los hermanos Nefi y Lehi recordaron algunos consejos importantes que su padre, Helamán, quería que recordaran (Helamán 5:6).2

En esta amonestación, Helamán repitió las palabras acordarse o recordar trece veces.3 Los eruditos bíblicos han demostrado que el concepto de "recordar" (hebreo, zakhor) en el Antiguo Testamento significaba más que simplemente recordar cosas en la memoria, sino también prestar atención y obedecer, o actuar según lo que recuerdas.4 Tanto en la Biblia como en el Libro de Mormón, "recordar" los mandamientos es "guardarlos". Por eso se nos dice en Helamán 5:14: "Y se acordaron de sus palabras; y por tanto, guarda[ron] los mandamientos de Dios".5

Dominio de la Doctrina Helamán 5:12. Infográfico por Book of Mormon Central

Dominio de la Doctrina Helamán 5:12. Infográfico por Book of Mormon Central

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Lo último y el asunto más importante que Helamán les pidió a sus hijos que recordaran era que "es sobre la roca de nuestro Redentor, el cual es Cristo, el Hijo de Dios, donde debéis establecer vuestro fundamento" (Helamán 5:12). La idea de que Jesucristo, el Hijo de Dios, puede ser llamado "la roca" y proveer refugio de la tormenta se puede encontrar en el Antiguo Testamento, donde a menudo se refiere a Jehová de esta manera (Deuteronomio 32:4; Salmo 71:3; 94:22; Isaías 25:4).6

El primer Nefi y su hermano Jacob, de manera frecuente también llamaban a Cristo la "roca" o "piedra".7 De manera similar Jacob enseñó que Cristo era "la roca sobre la cual podrían edificar y tener fundamento seguro" (Jacob 4:15-17). En este capítulo, Jacob probablemente estaba haciendo un poderoso y hermoso juego de palabras cuando declaró que el "Unigénito Hijo" sería "la roca" que fue rechazada (Jacob 4:11, 15).  La palabra hebrea para hijo es ben, mientras que la palabra hebrea para piedra tiene un sonido similar que es eben. Cuando Jacob se refirió a la piedra, al mismo tiempo, se estaba refiriendo al Hijo de Dios, Jesucristo.8

Doctrinas y Principios

Helamán 5:12 nos enseña que Helamán se preocupó lo suficiente para enseñar a sus hijos lo que necesitaban recordar con el propósito de ser misioneros efectivos. El hecho de que Helamán pidió muchas veces a sus hijos que "recordaran" es especialmente significativo cuando reconocemos que en los tiempos bíblicos y del Libro de Mormón, recordar también significaba comprometerse a hacer algo sobre lo que has aprendido. Si recuerdas los mandamientos, eso significa que los estás guardando.

Cuando tenemos en cuenta esta perspectiva, vemos que cuando Helamán pidió recordar un principio, en realidad era una invitación a seguir y obedecer. Las cosas que Helamán les pidió a sus hijos que recordaran son todas las cosas que los ayudarían a mantenerse firmes en las enseñanzas del Evangelio y en su fe en Jesucristo. En especial, quería que estuvieran seguros de construir sus cimientos, o centrar sus vidas, en la Roca, que es Cristo.

Los profetas antiguos comparaban a Dios con una roca para enseñar la manera en que Él puede ser como un lugar de seguridad y refugio—alguien a quien acudir cuando necesitamos ayuda y protección. Cuando Helamán comparó las tácticas peligrosas de Satanás con una terrible tormenta, probablemente estaba tratando de ayudar a Nefi y Lehi a recordar las muchas escrituras que describen a Jehová como un refugio de la tormenta.

El juego de palabras de Jacob entre "hijo" y "piedra" puede señalar a otra razón por la que los profetas antiguos como Jacob y Helamán compararon a Cristo con una roca o piedra en primer lugar: la misma palabra "piedra/roca" les recordó al Hijo de Dios. Esto nos ayuda a entender mejor muchas escrituras similares, como aquella en la que el rey David clama: "¡Viva Jehová! ¡Y bendita sea mi roca! Exaltado sea Dios, la roca de mi salvación" (2 Samuel 22:47).

Jacob, Helamán y otros querían que todos recordaran que el Hijo Unigénito fue la gran "roca" sobre la cual podemos edificar nuestros fundamentos. Jacob sabía que las personas en Jerusalén, de quien su familia había venido recientemente, habían olvidado hacer que Cristo fuera su "fundamento seguro". Esta "ceguedad" los hizo "tropezar" (Jacob 4:14-15). Cuando recordamos que nuestro Salvador es alguien de quien podemos depender y confiar para mantenernos a salvo a través de todos los desafíos de la vida, entonces podemos actuar con la fe que necesitamos para seguir adelante.

Todos podemos ser como el "hombre sabio" quien edificó su casa sobre la roca cuando tomamos para nosotros el consejo de Helamán a sus hijos. El élder Neil L. Andersen del Quórum de los Doce Apóstoles recientemente advirtió:

No dejen que los torbellinos los derriben. ... Establezcan sus cimientos más firmemente sobre la roca de su Redentor. ... Acepten más profundamente Su amor, Su misericordia, Su gracia y los potentes dones de Su expiación. Al hacerlo, les prometo que verán los torbellinos como lo que son: pruebas, tentaciones, distracciones o desafíos que les ayudarán a crecer; y al vivir dignamente año tras año, les aseguro que sus experiencias les confirmarán una y otra vez que Jesús es el Cristo; la roca espiritual bajo sus pies será sólida y segura.9

Otras lecturas

Weatherford T. Clayton, “Rock of Our Redeemer”, BYU Speeches (Marzo 14, 2017), accedido en speeches.byu.edu.

Neil L. Andersen, “Torbellinos espirituales”, Liahona, Mayo 2014, 18–21.