¿Los profetas nefitas estaban familiarizados con la tradición de la Pascua?

Septiembre 4, 2018
The Passover Supper (la cena de la Pascua) por Brian Call
KnoWhy #420
The Passover Supper (la cena de la Pascua) por Brian Call
"[P]or tanto, les fue dada una ley; sí, una ley de prácticas y ordenanzas, una ley que tenían que observar estrictamente de día en día, para conservar vivo en ellos el recuerdo de Dios y su deber para con él".
Mosíah 13:30

El conocimiento

Antes de la décima y última plaga en Egipto, Jehová dijo a los israelitas que mataran a un cordero sin defecto y que pusieran la sangre en el dintel de sus casas (véase Éxodo 12:6-7). Luego se les dio instrucciones específicas de asar el cordero con fuego y comerlo junto con pan sin levadura y hierbas amargas (véase v. 8). Jehová explicó que "la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto" (v. 13). Jehová más adelante dijo a los israelitas que "habréis de conmemorar este día, y lo celebraréis como fiesta solemne a Jehová durante vuestras generaciones" (v. 14).

La fiesta que conmemora este evento importante más tarde llegó a conocerse como la Pascua, o en inglés, Passover ("pasar por encima"), porque el ángel destructor de Jehová pasó por encima de aquellos que tenían la sangre del cordero sobre las puertas de sus casas. De acuerdo con David y Jo Ann Seeley, "los elementos de la comida de la Pascua: el cordero, la sangre, el pan sin levadura y las hierbas amargas todas señalaban hacia la venida del Mesías y la redención que Él ofrecería del pecado, la muerte y el infierno".[1]

Mientras que la tradición de la Pascua se menciona frecuentemente en los libros del Antiguo Testamento, esta rara vez asociaron la Pascua del cordero con el futuro Mesías.[2] El Libro de Mormón, por otro lado, contiene referencias indirectas a la Pascua. Y sin embargo sus autores claramente entendieron que la salvación viene por medio de la sangre expiatoria de Jesucristo, a quien reconocieron como el Cordero de Dios.[3]

El primer indicio en el que estaban familiarizados con la tradición de la Pascua viene de la visión conectada de Nefi en 1 Nefi 11-14. ¡En esos capítulos, el Mesías es referido como el "Cordero" en no menos de 56 ocasiones![4] Terrence L. Szink ha argumentado que Nefi habría estado "familiarizado con el éxodo tanto en forma de historia al haberla escuchado de su padre como también por medio de los rituales anuales israelitas como la Pascua cuando eran representadas".[5] Es posible, entonces, que las primeras visiones de Nefi ayudaron a solidificar para él y para su posteridad futura, la tradición de la Pascua, incluyendo el cordero de la Pascua, que simbolizaba a Jesucristo.[6]

Varias historias en el Libro de Mormón sugieren que sus pueblos probablemente estaban familiarizados con la Pascua. Por ejemplo, varios eruditos han señalado que Abinadí probablemente predicó al rey Noé y a sus sacerdotes durante la Fiesta de Pentecostés (o Shavuot), la cual "marcaba la fase final de la Pascua".[7] Matthew Roper ha encontrado varias pistas que sugieren que la destrucción mencionada en 3 Nefi puede ser "una inversión irónica de las bendiciones de protección y liberación de la Pascua".[8]

John Welch ha sugerido que el escenario de la Pascua también tiene sentido en Alma 10:7-11, cuando Amulek alimentó a Alma después de su ayuno. "De hecho, si el calendario nefita comenzaba el año en el otoño, entonces su séptimo mes caía en la primavera y era el mes de la Pascua,... Asumiendo que Amulek estaba viajando para estar con su familia cercana durante la época de la Pascua, tal vez él anticipó que Alma venía cuando el ángel le dijo que regresara a casa para dar 'de comer a un profeta del Señor'".[9]

Finalmente, hay buena evidencia de que Alma estaba siguiendo una tradición antigua de la Pascua cuando estaba dando instrucciones a sus tres hijos. La tradición sostenía que un padre debería dar instrucciones diferentes a hijos que a menudo actuaban en tres formas diferentes—el hijo sabio, el hijo inconsciente y el hijo inicuo. Esto es muy similar a las instrucciones de Alma a Helamán, Shiblón y Coriantón en Alma 35-42.[10] John Welch y Gordon Thomasson descubrieron que otros temas en el sermón de Alma también indican un escenario de la Pascua:

Alma habla de "clamar" (compare Deuteronomio 26:7, Alma 36:18) para la liberación de la "aflicción" (compare Deuteronomio 26:6, Alma 36:3, 27, especialmente "pan de aflicción" sin levadura de la Pascua) y de la esclavitud en Egipto (Alma 36:28), de la "noche de tinieblas" (compare Alma 41:7; Éxodo 12:30), y la hiel de la amargura (Alma 36:18, 21; relacionado con la Pascua de las "hierbas amargas" en Éxodo 12:8). El cordero de la Pascua puede ser una similitud a algunas referencias que Alma da sobre Cristo, y la dureza del corazón del Faraón (véase Éxodo 11:10) puede ser un paralelo a la referencia de Alma a la dureza del corazón del pueblo (véase Alma 35:15). Tal como la liberación de Alma fue precedida por tres días y noches de oscuridad (véase Alma 36:16), de la misma manera fue la primera Pascua (véase Éxodo 10:22).[11]

El porqué

A la luz de este tipo de descubrimientos, Daniel C. Peterson comentó que los profetas que escribieron el Libro de Mormón parece, de manera notable, haber conocido "mucho sobre la Pascua judía".[12] Aunque podríamos esperar que ellos hayan mencionado la Pascua más explícitamente, en realidad tiene sentido que no lo hicieran. Según John A. Tvedtnes, "la mayoría de las referencias a las dos fiestas de la Pascua y el pan sin levadura [en el Antiguo Testamento] se encuentran en la ley de Moisés. Debemos recordar que el Libro de Mormón no es un código de ley, sino un libro de historia y enseñanzas religiosas".[13]

Los profetas del Libro de Mormón claramente estaban más interesados en discutir a qué señalaban las prácticas y ordenanzas—a Jesucristo—que en explicar los detalles de sus ritos de adoración. Por ejemplo, el profeta Abinadí enseñó que las "prácticas y ordenanzas" de la ley de Moisés eran meramente "símbolos de cosas futuras" y que "ningún hombre podía ser salvo sino por medio de la redención de Dios" (Mosíah 13:30-32).

Esto no significa, sin embargo, que leer las enseñanzas del Libro de Mormón en el contexto de la tradición de la Pascua no puede ser valioso o instructivo. Por ejemplo, la representación del "cordero" en la visión de Nefi es más significativa si está conectada con el cordero de la Pascua. No solo cualquier cordero sería para la comida de la Pascua. Se requería un cordero sin defecto y los israelitas recordarían que la sangre de este cordero perfecto protegió a las familias que lo aplicaron en la entrada de sus hogares. Esto fue probablemente la representación que vino a la mente de Nefi cuando el ángel exclamó: "¡He aquí, el Cordero de Dios, sí, el Hijo del Padre Eterno!" (1 Nefi 11:21).

Nosotros también podemos ganar mucho al estudiar la Pascua. Por ejemplo, los antiguos israelitas fueron instruidos para que siempre recordaran la tradición de la Pascua y su significado para su pueblo. De la misma manera, durante los servicios sacramentales, una ordenanza instituida por Cristo durante la cena de la Pascua, hacemos convenio de siempre recordar a Jesucristo.[14]

En Alma 36, Alma discutió ambos temas—recordar a Cristo y recordar la liberación de la Pascua—en el mismo contexto. En la capa exterior de este consejo quiástico a Helamán, Alma declaró: "Quisiera que hicieses lo que yo he hecho, recordando el cautiverio de nuestros padres; porque estaban en el cautiverio, y nadie podía rescatarlos salvo que fuese el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob" (v. 2). Sin embargo, en el centro de este quiasmo, él relató: "[T]ambién me acordé de haber oído a mi padre profetizar al pueblo concerniente a la venida de un Jesucristo, un Hijo de Dios, para expiar los pecados del mundo" (v. 17; énfasis añadido).[15]

Esto sugiere que parte de recordar a Jesucristo, como nos comprometemos a hacer en la oración sacramental, es recordar cómo Él ha liberado milagrosamente a Su pueblo.[16] Por ejemplo, el poder protector de la sangre del cordero de la Pascua puede ayudarnos a entender por qué somos amonestados en la oración sacramental a recordar siempre la sangre que Jesús derramó por nosotros. Al aplicar simbólicamente la sangre expiatoria de Cristo a nuestras propias casas y familias, tal como los israelitas aplicaron la sangre de un cordero sin defecto en sus puertas, podemos recibir protección espiritual del pecado y el peligro.

Este tipo de conexiones demuestran que nosotros, como los nefitas, haríamos bien en recordar la tradición de la Pascua. Su representación y simbolismo profundo continúa enseñando verdades sagradas y eternas acerca de Jesucristo y Su papel como el Cordero de Dios.

Otras lecturas

David Rolph Seely y Jo Ann H. Seely, "Behold the Lamb of God", Ensign, abril de 2013, en línea en lds.org.

David Rolph Seely y Jo Ann H. Seely, "Behold the Lamb of God", en Behold the Lamb of God: An Easter Celebration, ed. Richard Neitzel Holzapfel, Frank F. Judd Jr. y Thomas A. Wayment (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 2008), 17–48.

Gordon C. Thomasson y John W. Welch, "The Sons of the Passover", en Reexploring the Book of Mormon: A Decade of New Research, ed. John W. Welch (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1992), 196–198.


[1] David Rolph Seely y Jo Ann H. Seely, "Behold the Lamb of God", en Behold the Lamb of God: An Easter Celebration, ed. Richard Neitzel Holzapfel, Frank F. Judd Jr. y Thomas A. Wayment (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 2008), 17–48. Véase también, David Rolph Seely y Jo Ann H. Seely, "Behold the Lamb of God", Ensign, April, 2013, en línea en lds.org; B. H. Roberts, The Truth, The Way, The Life: An Elementary Treatise on Theology, 2nd edition, ed. John W. Welch (Provo, UT: BYU Studies, 1996), 398.

[2] Una posible excepción es Isaías 53:7: "Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció, así no abrió su boca".

[3] Véase Matthew Roper, Review of Books on the Book of Mormon 3, no. 1 (1991): 185–187; John A. Tvedtnes, Review of Books on the Book of Mormon 6, no. 2 (1994): 223–227.

[5] Terrence L. Szink, "Nephi and the Exodus", en Rediscovering the Book of Mormon: Insights You May Have Missed Before, ed. John L. Sorenson y Melvin J. Thorne (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1991), 39. Véase también, S. Kent Brown, "What Is Isaiah Doing in First Nephi?" en From Jerusalem to Zarahemla: Literary and Historical Studies of the Book of Mormon (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1998), 14–15.

[7] Véase John W. Welch, Gordon C. Thomasson y Robert F. Smith, "Abinadi and Pentecost", en Reexploring the Book of Mormon: A Decade of New Research, ed. John W. Welch (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1992), 135; John W. Welch, "The Trial of Abinadi", en The Legal Cases in the Book of Mormon (Provo, UT: BYU Press y the Neal A. Maxwell Institute for Religious Scholarship, 2008), 188–193; Book of Mormon Central en Español, "¿Profetizó Abinadí durante la fiesta de Pentecostés?" (Mosíah 13:5)", KnoWhy 90 (22 de abril de 2017).

[8] Matthew Roper, "Blood, Passover, and Third Nephi", Ether’s Cave: A Place for Book of Mormon Research, en línea en etherscave.blogspot.com.

[9] John W. Welch, "The Trial of Alma and Amulek", en Legal Cases, 240. Véase también, Stephen D. Ricks, "The Appearance of Elijah and Moses in the Kirtland Temple and the Jewish Passover", BYU Studies 23, no. 4 (1983): 483–486.

[10] Véase Book of Mormon Central en Español, "¿Alma aconsejó a sus hijos durante la Pascua? (Alma 38:5)", KnoWhy 146 (27 de junio de 2017).

[11] Gordon C. Thomasson y John W. Welch, "The Sons of the Passover", en Reexploring the Book of Mormon, 198.

[12] Daniel C. Peterson, "Mormonism as a Restoration", FARMS Review 18, no. 1 (2006): 403.

[13] John A. Tvedtnes, "Passover Missing in Book of Mormon", en Book of Mormon Research, en línea en bookofmormonresearch.org.

[14] Véase RoseAnn Benson y Stephen D. Ricks, "Treaties and Covenants: Ancient Near Eastern Legal Terminology in the Book of Mormon", Journal of Book of Mormon Studies 14, no. 1 (2005): 53: "La base de este convenio es la Pascua y el 'pasar' [o 'cruzar']. Dios... declaró los términos del convenio después de rescatar a su pueblo de la esclavitud física y espiritual al pasar sobre los primogénitos y haciendo que todo el grupo pasara a través del Mar Rojo".

[15] Véase Book of Mormon Central en Español, "¿Por qué se convirtió Alma? (Alma 36:21)", KnoWhy 144 (24 de junio de 2017); John W. Welch, "A Masterpiece: Alma 36", en Rediscovering the Book of Mormon: Insights You May Have Missed Before, ed. John L. Sorenson y Melvin J. Thorne (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1991), 114–131.

[16] Véase S. Kent Brown, "The Old Adorns the New", en 3 Nephi 9–30, This Is My Gospel, Book of Mormon Symposium Series, Volume 8, ed. Monte S. Nyman y Charles D. Tate (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1993), 93–94.