¿Cómo puede ayudarnos el Libro de Mormón a comprender a Elías?

Abril 19, 2018
Familia sentada fuera del templo, imagen a través de lds.org
KnoWhy #348
Familia sentada fuera del templo, imagen a través de lds.org
"He aquí, yo os enviaré a Elías el Profeta antes que venga el día grande y terrible del Señor; y él volverá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a sus padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con una maldición".
3 Nefi 25:5–6

El Conocimiento

El poder para sellar matrimonios y realizar otras ordenanzas que serían reconocidas, o que permanecen vigentes después de “la resurrección de los muertos” fue dado a José Smith "en los últimos días" (DyC 132:7). Este poder fue conferido por medio de la visita de Elías en el templo de Kirtland el 3 de abril de 1836 (DyC 110:13-16).

José había sido previamente instruido en varias ocasiones por seres celestiales con respecto a la esencial misión de Elías para restaurar las llaves de este sacerdocio en esta última dispensación.1 Él también habría descubierto la importancia de la venida de Elías en el Libro de Mormón mientras traducía pasajes como 3 Nefi 25:5-6.

En ese capítulo, Jesucristo mismo proveyó a los nefitas la profecía de Malaquías con respecto a la misión de Elías que “hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres” antes de “que venga el día de Jehová, grande y terrible”. Esta profecía era de tal importancia a las “futuras generaciones” que el Padre, en su sabiduría, “mandó que [Cristo se] las diera” a los nefitas para que se registrara en sus registros sagrados (3 Nefi 26:2).

Muchos Santos de los Últimos Días están al tanto de que el poder sellador del sacerdocio fue encargado a Elías, a quien le fue dada la misión de restaurar el poder en los últimos días, antes de la segunda venida de Cristo. Sin embargo, el registro bíblico también contiene muchas tradiciones importantes con respecto al poder sellador.

Mateo 16:19 es un pasaje bien conocido en el cual Jesús declaró a su discípulo Pedro: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos”. Las llaves mencionadas parecen simbolizar aquellas que abren las puertas del reino de los cielos y el infierno (Hades). Esto es probablemente una referencia a la idea de que la autoridad del sacerdocio es necesaria para abrir las puertas de los cielos para dejar pasar a las personas, así como también para abrir las puertas del infierno para dejar a las personas salir.

Apocalipsis 1:17-18 hace la referencia a estas mismas llaves, empuñadas por el mismo Señor Jesucristo. El Señor declaró: “[Yo] soy ... el que vive; y estuve muerto, y he aquí que vivo por los siglos de los siglos. Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte”. La asociación con la resurrección es aparente. Además, Cristo más adelante se refirió a sí mismo como “el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (Apocalipsis 3:7).

Elijah Contends Against the Priests of Baal (Elías contiende contra los sacerdotes de Baal) por Jerry Harston

Este pasaje de Apocalipsis es una cita de Isaías 22:22, donde Jehová dice: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; cerrará, y nadie abrirá”. Jehová estaba hablando de un hombre llamado Eliaquim, a quien Él designaría para ser el “gran visir” de la corte del rey Ezequías (véase 2 Reyes 18:18). Una de estas responsabilidades aparentemente era controlar quién entraba por las puertas del palacio real. La atribución de esta autoridad al Jesús resucitado en el Nuevo Testamento demuestra una tradición de interpretar estas “llaves” como un tipo de precursor de la autoridad del Mesías.

De acuerdo con la tradición judía, solamente el mismo Dios tiene todas las llaves, incluyendo las llaves para los nacimientos, la lluvia y la resurrección. Cuando Elías declaró que, de acuerdo con su palabra, no habría lluvia, fue porque Dios le dio las llaves para cerrar los cielos. Los rabinos sugirieron que solo después de eso pudo levantar al hijo de la viuda (1 Reyes 17:23) porque Dios le había dado las llaves para la resurrección.2 Esto implica que a Elías le habían sido dadas las llaves de las puertas del infierno, lo cual es una evocación de la declaración de Cristo en Apocalipsis 1:18.3

El Libro de Mormón permanece fiel a esta antigua tradición cuando describe los poderes selladores dados a Nefi, hijo de Helamán. Al igual que Elías, Nefi clamó al Señor que controlara la lluvia “según [sus] palabras” (Helamán 11:4, 13). Otro paralelo interesante se encuentra cuando Nefi, hijo de Nefi, levantó a su hermano de la muerte (3 Nefi 7:19). En Helamán 10, el Señor declaró a Nefi que le dio “poder, de que cuanto sellares en la tierra, sea sellado en los cielos; y cuanto desatares en la tierra, sea desatado en los cielos” (Helamán 10:7). El lenguaje usado en este capítulo, que también contiene símbolos del templo, es una evocación de las situaciones de Elías y Pedro.4

Por otra parte, el Libro de Mormón provee ejemplos adicionales de ideas con respecto a “sellar” que son mencionados solo un poco en la Biblia. Por ejemplo, el rey Benjamín hablo acerca de ser “firmes e inmutables, abundando siempre en buenas obras para que Cristo… pueda sellaros como suyos, a fin de que seáis llevados al cielo, y tengáis salvación sin fin, y vida eterna” (Mosíah 5:15; cf. Alma 34:35). Este concepto de sellar parece estar relacionado al “sello” marcado en las frentes de los justos en Ezequiel 9:4 y Apocalipsis 7:2-4, que fue dado para salvarlos de la destrucción (cf. Éxodo 12:13, 22-24) y preservarlos para los propósitos de Dios.

Además, y probablemente relacionados conceptualmente, los documentos antiguos que se consideraron de gran importancia y legalmente vinculantes eran sellados con un sello oficial (véase Jeremías 32:9-14). De acuerdo con el erudito SUD John W. Welch, solamente un juez u otro oficial que tenía la propia y debida autoridad podía romper el sello con el propósito de ver el contenido para el uso de la corte.5 En una situación similar, leemos en el Libro de Mormón que Nefi selló sus palabras, para que pudieran ser usadas en el “tribunal del juicio” de Dios (2 Nefi 33:15). Moroni, mientras  registraba sus palabras finales en las planchas de oro, declaró: “Y sello estos anales…” (Moroni 10:2).6

El Porqué

Elijah Appearing in the Kirtland Temple (Elías apareciendo en el templo de Kirtland) por Dan Lewis

Es importante para los lectores modernos reconocer la influencia de las historias del Antiguo Testamento del profeta Elías en la narrativa del Libro de Mormón. La memoria de Elías recibiendo las llaves para sellar en los cielos y traer a los vivos de la muerte resuena a lo largo de la historia de las Escrituras.

Elías fue considerado uno de los grandes profetas de todos los tiempos, y fue profetizado que sería enviado para marcar el inicio de la venida del gran y terrible día del Señor (Malaquías 4:5). La venida de Elías fue altamente esperada que algunos en los días de Jesús que conocieron el ministerio milagroso del Salvador pensaron que Él era Elías (Mateo 16:14; Marcos 8:28). Además, la presencia de Elías en el monte de la transfiguración demuestra la importancia de las llaves del sacerdocio (Mateo 17:3).

Jesús fue mandado por el Padre a que instruyera a los nefitas con respecto a la futura venida de Elías (3 Nefi 25:5), asegurando que ellos, y los futuros lectores del Libro de Mormón, entendieran su esencial misión. Además, Mormón aparentemente moldeó el compendio de la historia de Nefi como un paralelo a la historia de Elías.7

Las llaves del sacerdocio que recibió Elías fueron transmitidas a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuando Elías se apareció a José Smith y Oliver Cowdery. Con respecto a la misión de Elías en estos los últimos días, José Smith enseñó:

“[L]a doctrina o el poder sellador de Elías el Profeta comprende lo siguiente: Si tienen el poder sellador en la tierra y en los cielos, entonces debemos ser prudentes. Lo primero que deben hacer es sellar a ustedes sus hijos e hijas en la tierra, y sellarse ustedes a sus padres en gloria eterna”.8

Los lectores del Libro de Mormón pueden comprender el poder sellador de la antigua práctica de sellar libros, y personas, por aquellos que tienen la debida autoridad. Solamente un oficial autorizado puede sellar un registro o romper un sello. Los autores del Libro de Mormón comprenden bien este concepto, y sabían que sus escritos serían sellados, estaría seguros y utilizados por Dios en el juicio final. De manera similar, la autoridad del sacerdocio puede sellar a personas, preservándolos del poder destructor de Satanás y uniéndolos uno con otros y a Dios por la eternidad.

Otras lecturas

Book of Mormon Central en Español, “¿Cómo utilizó Nefi el poder de sellar en la tierra y en el cielo? (Helamán 11:4)”, KnoWhy 182 (Agosto 14, 2017).

A. Keith Thompson, “Joseph Smith and the Doctrine of Sealing”, Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 21 (2016): 1–21.

S. Kent Brown, “Peter’s Keys”, en The Ministry of Peter, the Chief Apostle, ed. Frank F. Judd Jr., Eric D. Huntsman y Shon D. Hopkin (Provo, UT: Religious Studies Center; Salt Lake City: Deseret Book, 2014), 91–102.

John W. Welch, “Doubled, Sealed, Witnessed Documents: From the Ancient World to the Book of Mormon”, en Mormons, Scripture, and the Ancient World Studies in Honor of John L. Sorenson, ed. Davis Bitton (Provo, UT: FARMS, 1998), 391–444.