¿Cómo prepara el Libro de Mormón a los misioneros para sacrificarse, servir y predicar?

Marzo 21, 2018
The Four Sons of Mosiah Kneeling in Prayer (Los cuatro hijos de Mosíah arrodillados en oración) por Harold T. Dale Kilbourn, Four Missionaries to the Lamanites (Cuatro misioneros a los lamanitas) por Robert T. Barrett, y Misioneros en África a través de L
KnoWhy #333
The Four Sons of Mosiah Kneeling in Prayer (Los cuatro hijos de Mosíah arrodillados en oración) por Harold T. Dale Kilbourn, Four Missionaries to the Lamanites (Cuatro misioneros a los lamanitas) por Robert T. Barrett, y Misioneros en África a través de L
"Alma entregó el asiento judicial a Nefíah, y se concretó completamente al sumo sacerdocio del santo orden de Dios, y a dar testimonio de la palabra, de acuerdo con el espíritu de revelación y profecía".
Alma 4:20

El Conocimiento

Poco después de su bautismo en 1830, John Murdock comentó: "Abrumado por las preguntas, abandono cualquier otro asunto y dedico todo mi tiempo al ministerio".1 El año siguiente, y solamente cinco semanas después de que su esposa había fallecido después de dar a luz a dos gemelos, Murdock fue llamado a una misión en Misuri (véase DyC 52:8). Aceptó el llamamiento e hizo arreglos para que otros cuidaran de sus hijos mientras no estuviera.

Después de un año de dificultades en los viajes y "mucho rechazo", Murdock regresó para descubrir que uno de sus bebés gemelos, que estaban siendo cuidados por José y Emma Smith, había muerto después de que una turba enojada asaltó la casa del profeta.2 Este tipo de sacrificios eran muy comunes entre los primeros santos. El llamado a servir no siempre llegaba en tiempos convenientes o en circunstancias adecuadas. No muy seguido terminaban felices por siempre —por lo menos no en la vida mortal. Los sacrificios eran tan reales como las bendiciones que inevitablemente seguirían.

Sin lugar a duda, estos primeros misioneros obtuvieron gran fortaleza y perspicacia al leer acerca de las experiencias misionales en el Libro de Mormón. El Libro de Mormón mostró cómo prepararse espiritualmente para una misión (véase “Alma 17:2-9). Demostró cómo servir y qué enseñar. Y ofreció ejemplos adicionales de los valientes sacrificios que a veces necesitaban para "ir por todo el mundo a predicar [el] evangelio" (DyC 18:28). Son especialmente notables los ejemplos de Alma hijo y los hijos de Mosíah.

Ammon and King Lamoni (Ammón y el rey Lamoni) por Scott M. Snow

Mientras servía como juez superior entre los nefitas, Alma vio que la Iglesia estaba empezando a caer en el orgullo y la iniquidad. En respuesta, "entregó el asiento judicial a Nefíah" y tal como John Murdock "se concretó completamente... a dar testimonio de la palabra" (Alma 4:20). Los hijos de Mosíah también renunciaron al poder y a los privilegios con el propósito de predicar el evangelio. Cada uno de ellos rechazaron llegar a ser el próximo rey nefita y en su lugar arriesgaron sus vidas para enseñar entre los lamanitas (véase Mosíah 28:1-10). 3

Después de rechazar el trono, Ammón voluntariamente se convirtió en siervo del rey Lamoni. Esto implicaba atender a los rebaños del rey, proteger a sus animales y siervos de sus enemigos y recordar "todas [las] órdenes [del rey] para ejecutarlas" (Alma 18:10). Aarón y sus compañeros enseñaron entre un grupo más difícil de lamanitas, quienes "los habían expulsado, y los habían golpeado, y echado de casa en casa y de lugar en lugar" hasta que los "ataron con fuertes cuerdas, y los tuvieron encarcelados muchos días" (Alma 20:30). En estas terribles circunstancias, ellos pacientemente soportaron "muchas aflicciones; padecieron mucho, tanto corporal como mentalmente, tal como hambre, sed, fatiga" (Alma 17:5).

Sin embargo, el Señor llegó a usar estas desfavorables aflicciones para que los misioneros se beneficiaran. El servicio humilde y consistente de Ammón, impresionó al rey Lamoni, así como también al padre de Lamoni quien "era rey de toda esa tierra" (Alma 20:8).4 Después, Aarón y sus compañeros misioneros fueron liberados y se les permitió predicar entre todos los lamanitas en la tierra. El éxito que llegó después, hizo posible que, por causa de su servicio desinteresado y paciencia en las aflicciones, trajeran a miles a Cristo y fortaleciera a la iglesia para las generaciones venideras (véase Alma 23:6).5

Cuando finalmente se les dio la oportunidad, ¿qué fue lo que enseñaron primero estos misioneros a sus nuevos investigadores? Ammón, como su hermano Aarón, "empezó por la creación del mundo, y también la creación de Adán; y le declaró todas las cosas concernientes a la caída del hombre" (Alma 18:36; cf. Alma 22:12). Luego "les explicó el plan de redención que fue preparado desde la fundación del mundo; y también les hizo saber concerniente a la venida de Cristo" (Alma 18:39). En otras palabras, enseñaron el Plan de Salvación desde el principio y la función esencial de la expiación de Jesucristo.

El Porqué

Estos registros de servicio misional en el Libro de Mormón proveen ejemplos importantes de fe y rectitud. El élder L. Tom Perry enseñó: "La finalidad misional no ha cambiado con el paso del tiempo. ... Al igual que Ammón, el único deseo de nuestro ejército actual de misioneros es servir a sus semejantes".6

Four Sons of Mosiah Kneeling in Prayer (Cuatro hijos de Mosíah arrodillados en oración) por Harold T. Dale Kilbourrn

Al igual que los misioneros en el Libro de Mormón, los misioneros de hoy algunas veces deben hacer sacrificios reales y pesados. El élder Neil L. Andersen ha enseñado: "Siempre habrá algo que dejarán atrás al responder el llamado a servir del profeta".7 Si esto significa dejar una beca deportiva, posponer la educación u oportunidades de carrera, o dejar atrás a miembros de la familia en momentos de tensión financiera o emocional, el Señor siempre bendecirá aquellos que fielmente le sirven.

Alma y los hijos de Mosíah demostraron su comprensión de este principio mediante una dedicación completa a su servicio misional. Después de renunciar a sus privilegios reales e influencia política, dedicaron por completo su atención a aquellos a quienes servían. Así también deben los misioneros abandonar hoy cualquier deseo o interés que pueda interferir con su dedicación completa para servir al Señor. 8

Antes de que los hijos de Mosíah enseñaran "con poder y autoridad de Dios", primero llegaron a conocer y a amar a aquellos a quienes servían (Alma 17:3). El presidente Henry B. Eyring ha explicado: "Lo que ellos piensen con respecto a lo que les digamos depende en gran manera qué tanto sientan que nos interesamos por ellos. ... y cuando se den cuenta de la sinceridad de nuestros sentimientos, el Espíritu Santo podrá tocarlos más fácilmente y permitirá que les enseñemos y les testifiquemos, como lo hizo Ammón".9 El Libro de Mormón demuestra poderosamente que los actos de servicio genuinos a menudo preceden a los deseos sinceros de aprender y vivir el evangelio.

Como el rey Lamoni y su padre, muchas personas hoy en día no están al tanto de las doctrinas más fundamentales en el plan eterno de Dios. Por esta razón, los misioneros a menudo siguen el ejemplo de Ammón y Aarón enseñando primero doctrinas básicas sobre el Plan de Salvación y la función central de la expiación de Jesucristo. Estas doctrinas centrales ayudan a las personas a comprender de dónde vienen, por qué están aquí y hacia dónde van.10 El mensaje del evangelio es más que antiguos profetas y principios abstractos; también se trata del oyente y su verdadera identidad espiritual y destino eterno.

El Libro de Mormón es una guía esencial para el servicio misionero en nuestros días.11 Demuestra por qué debemos servir, cómo debemos servir, qué debemos enseñar y a qué debemos renunciar en ocasiones para cumplir los propósitos del Señor. Todos los que siguen sus modelos inspirados de servicio misional, al igual que los hijos de Mosíah, se encontrarán transformados en un "instrumento en las manos de Dios para llevar [a otros] al conocimiento de la verdad" (Alma 17:9).

Otras lecturas

Lisa Olsen Tait, “‘Abandono cualquier otro asunto': Los primeros misioneros”, en Revelaciones en contexto: Las historias detrás de las secciones de Doctrina y Convenios (Salt Lake City, UT: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 2016), en línea en history.lds.org.

Neil L. Andersen, “Preparar al mundo para la Segunda Venida”, Liahona, Mayo 2011, 49-52, en línea en lds.org.

Neal A. Maxwell, "'…Absorbida En La Voluntad Del Padre'", Liahona, Noviembre de 1995, en línea en lds.org.