¿Cómo podemos ser liberados por medio de las tiernas misericordias del Señor?

Octubre 24, 2018
"Nefi ora con Liahona" por Jorge Cocco
KnoWhy #447
"Nefi ora con Liahona" por Jorge Cocco
"Pero he aquí, yo, Nefi, os mostraré que las tiernas misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido, para hacerlos poderosos, sí, hasta tener el poder de librarse".
1 Nefi 1:20

El conocimiento

En el primer capítulo de su registro, Nefi dijo que mostraría a sus lectores que las "tiernas misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido, para hacerlos poderosos, sí, hasta tener el poder de librarse" (1 Nefi 1:20). Este pasaje, que ha sido descrito como la "declaración de tesis" de Nefi,1 puede ayudarnos a identificar un tema clave de los escritos de Nefi, especialmente en el libro de 1 Nefi.

En el Antiguo Testamento, la frase "tiernas misericordias" se menciona en varias ocasiones y casi exclusivamente en los salmos.2 En estos pasajes de la Biblia, las tiernas misericordias están asociadas con las bendiciones de Dios, su amorosa bondad y la íntima preocupación por Sus hijos. Además, élder David A. Bednar ha considerado que las tiernas misericordias "son las sumamente personales e individualizadas bendiciones, la fortaleza, la protección, la seguridad, la guía, la amorosa bondad, el consuelo, el apoyo y los dones espirituales que recibimos del Señor Jesucristo".3

Nefi, sin embargo, aclaró que las tiernas misericordias del Señor están específicamente disponibles para "todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido" (1 Nefi 1:20; énfasis añadido). Sabemos que este punto era importante para Nefi porque lo enfatizó una y otra vez en las historias que mencionó en el viaje con su familia. Por ejemplo, cuando los hijos de Lehi se les mandó obtener las planchas de bronce, Lehi declaró a Nefi: "Por lo tanto, ve tú, hijo mío, y el Señor te favorecerá porque no has murmurado" (1 Nefi 3:6; énfasis añadido).

¿De qué manera fue Nefi más favorecido que sus hermanos? En esta historia, fue Nefi quien de manera valiente dejó a sus hermanos y fue solo a la ciudad para enfrentar a Labán, tal como cuando David permaneció solo en contra de Goliat.4 Nefi fue guiado de una manera milagrosa "por el Espíritu, sin saber de antemano lo que [él] tendría que hacer" (1 Nefi 4:6). Y luego Labán, que había caído a tierra en un estado de ebriedad, fue "entregado" a las manos de Nefi por el Señor, un punto que el Espíritu repitió dos veces (1 Nefi 4:11-12).5

Las historias de Nefi sobre liberación siguen este mismo modelo esencial después de que su familia partió del valle de Lemuel. Fue Nefi quien no murmuró y tomó la iniciativa de hacer un arco y una flecha y salvar a su familia del hambre.6 Fue Nefi quien fielmente cumplió con el mandamiento del Señor de construir un barco, a pesar de las burlas y la incredulidad de Lamán y Lemuel.7 Y fue Nefi cuya fe clamó la tormenta y reactivó la Liahona después de la rebelión de sus hermanos en su viaje por el océano. En cada caso Nefi—y en varias ocasiones, toda su familia—fueron liberados milagrosamente debido a su rectitud personal.8

Por supuesto, esta situación también causó tensión y conflicto entre Nefi y sus hermanos mayores. Cuando la ira de Lamán y Lemuel no estaba en su punto máximo, la condición de escogido de Nefi parecía mantenerlos constantemente molestos.9 Los hermanos mayores de Nefi aparentemente sentían que el favor divino era una cuestión que se heredaba. Ellos creían que los judíos eran personas justas porque descendían de un linaje del convenio justo.10 De la misma manera, ellos sentían que como eran los hermanos mayores, era su derecho gobernar y dirigir a la familia. En una ocasión, contrarrestó estas actitudes al recordarles cuando Israel conquistó a Canaán:

Y ahora bien, ¿pensáis vosotros que los habitantes de esa tierra, que se hallaban en la tierra de promisión, y que fueron echados por nuestros padres, pensáis vosotros que eran justos? He aquí, os digo que no. ¿Pensáis vosotros que nuestros padres hubieran sido más favorecidos que ellos si estos hubiesen sido justos? Yo os digo que no. (1 Nefi 17:33–34)

En otras palabras, el favor divino, incluyendo el tener un mayor acceso a las tiernas misericordias del Señor, depende directamente de la rectitud. Debido a que todos los hijos de Dios tienen una habilidad innata de discernir entre lo bueno y lo malo (véase Moroni 7:15-16), significa que todos somos libres de escoger lo bueno y tener acceso a las tiernas misericordias del Señor. Por esta razón Nefi pudo apropiadamente agregar que "el Señor estima a toda carne igual; el que es justo es favorecido de Dios" (1 Nefi 17:35).

El porqué

La tesis de Nefi no tenía la intención de probar de una manera arrogante lo asombroso que él era o que era mucho mejor que sus hermanos.11 En lugar de eso, parece que su propósito principal era persuadir a sus lectores que las tiernas misericordias del Señor están disponibles para todos los hijos de Dios. Ser favorecido por el Señor no se basa en la raza, etnia, idioma, cultura, nacionalidad, riqueza o cualquier otro factor arbitrario. En cambio, el Señor con ternura y amor provee bendiciones adicionales para aquellos que fiel y rectamente vienen a Él. Por esta razón, Nefi declaró: "Porque toda mi intención es persuadir a los hombres a que vengan al Dios de Abraham, y al Dios de Isaac, y al Dios de Jacob, y sean salvos" (1 Nefi 6:4).

El tema principal de Nefi también provee una advertencia acerca de las actitudes y comportamientos que nos impedirán recibir las tiernas misericordias del Señor. En un momento dado, cuando los hermanos de Nefi estaban argumentando acerca del significado del sueño de Lehi, Nefi les preguntó: "¿Habéis preguntado al Señor? Y me contestaron: No, porque el Señor no nos da a conocer tales cosas a nosotros" (1 Nefi 15:8–9). El registro de Nefi diligentemente se esfuerza por ayudar a los lectores a sobrellevar esta actitud negativa de automarginación. Como el élder David A. Bednar ha enseñado:

[A]lgunas personas... erróneamente pas[a]n por alto o descart[a]n la idea de tener a su alcance las entrañables misericordias del Señor, al pensar que nunca han sido escogidas ni lo serán. Tal vez pensemos equivocadamente que esas bendiciones y esos dones están reservados para otras personas que parecen ser más rectas o que sirven en llamamientos de importancia en la Iglesia. Testifico que las entrañables misericordias del Señor están al alcance de todos nosotros y que el Redentor de Israel está ansioso por conferirnos esos dones.12

Otra preocupación es que no podamos reconocer inmediatamente las tiernas misericordias que el Señor ha otorgado sobre nosotros. Lamán y Lemuel, por ejemplo, vieron la visión de su padre acerca de Jerusalén como "locas imaginaciones" (1 Nefi 2:11). Como resultado, ellos vieron su viaje hacia el desierto como un retiro innecesario de la civilización y una precipitada pérdida de la riqueza de su familia. Nefi, sin embargo, estaba lo suficiente sensible espiritualmente para buscar su propia revelación del Señor, lo cual confirmó la veracidad de la visión de su padre (véase 1 Nefi 2:16). Lo que parecía una necedad para sus hermanos, Nefi lo reconoció correctamente como un medio divino para liberarlos—o en otras palabras, una tierna misericordia.

Hacia el final del registro de Nefi, está muy claro que Dios lo bendijo repetida y consistentemente y lo liberó por causa de su fe y obediencia. Cuando comparamos el registro de Nefi con nosotros mismos, podemos confiar que el Señor de manera similar nos bendecirá en nuestras propias vidas (véase 2 Nefi 4:34). Esto no significa que nuestras pruebas y dificultades se irán. Nefi seguramente no lo hizo. Lo que significa que el Señor nos apoyará amorosa y tiernamente y por último nos liberará de todas nuestras pruebas. Si somos fieles y obedientes, nosotros, como Nefi, podemos mirar hacia atrás de nuestro viaje mortal y ver claramente el poder liberador del Señor en nuestras vidas (véase 2 Nefi 4:20; 1 Nefi 17:14).13

Otras lecturas

James E. Faulconer, "Sealings and Mercies: Moroni’s Final Exhortations in Moroni 10", Journal of the Book of Mormon and Other Restoration Scripture 22, no. 1 (2013): 4–19.

L. Tom Perry, "El poder de librarse", Liahona, mayo de 2012, en línea en lds.org.

Henry B. Eyring, "The Power of Deliverance", BYU Devotional, 15 de enero de 2008, en línea en speeches.byu.edu.    

David A. Bednar, "Las entrañables misericordias del Señor", Liahona, mayo de 2005, en línea en lds.org.