¿Cómo llamaba Dios a profetas en la antigüedad?

Enero 20, 2017
La corte celestial, el ábside en la Parroquia de San Benedicto
KnoWhy #17
La corte celestial, el ábside en la Parroquia de San Benedicto
"Y les dije: ¿Habéis preguntado al Señor?"
1 Nefi 15:8

El conocimiento

Cuando Nefi regresó a "la tienda de [su] padre" después de haber "sido arrebatado en el Espíritu", se sorprendió al descubrir a sus hermanos "disputando entre sí concerniente a las cosas que [su] padre [Lehi] les había hablado" (1 Nefi 15:1–2).

Cuando se les preguntó por qué estaban disputando, Lamán y Lemuel respondieron: "He aquí, no podemos comprender las palabras que nuestro padre ha hablado" (1 Nefi 15:7). Nefi preguntó a sus hermanos, "¿Habéis preguntado al Señor?" a lo que respondieron, "No, porque el Señor no nos da a conocer tales cosas a nosotros".

Nefi explicó que solo podían comprender las revelaciones de Dios si se humillaban ante el Señor y le pedían "con fe... guardando diligentemente [sus] mandamientos" (1 Nefi 15:8-11).

Este intercambio ayuda a ilustrar el fenómeno que los eruditos bíblicos modernos han identificado hábilmente en las narrativas del llamado a ser profeta. Los profetas en el antiguo Israel fueron llamados por Dios y en la visión eran presentados al "consejo divino", o a la corte celestial de Dios, compuesto por Dios y sus ángeles.

Reconstruido de varios textos bíblicos, lectores cuidadosos de la Biblia pueden ver que los profetas de Dios trataron de compensar, por medio de una oración intercesora, la muerte inminente de su pueblo (Génesis 14:11; 1 Samuel 7:5-9; Jeremías 14:11). Se les concede participar en un consejo de Dios (1 Reyes 22:19-23; Jeremías 23:18), donde leen una escritura de juicio (Ezequiel 2:10) y, a un gran costo personal, son llamados a declarar el mensaje de Dios a su pueblo (Isaías 6:1-13; Amós 3:7; Habacuc 2:2).

Lehi experimentó tal llamado: él rogó a Dios por su pueblo (1 Nefi 1:6), ascendió al consejo celestial (1 Nefi 1:8) y aprendió del inminente juicio de Dios contra Jerusalén que le fue revelado a él en un libro del cielo (1 Nefi 1:13).1

El llamado de Lehi como profeta, al que se refiere Nefi en sus fuertes declaraciones a Lamán y Lemuel, sigue precisamente "un lúcido patrón bíblico", escribió Stephen Smoot. "El Libro de Mormón proporciona una representación del consejo divino y varios ejemplos de aquellos que fueron presentados a la asamblea celestial y hechos partícipes en los secretos divinos".2

Además de Lehi, como leemos en 1 Nefi 11, Nefi también fue presentado al consejo divino. Como el erudito David Bokovoy explicó: "habiendo sido enseñado los misterios de la piedad por Lehi, Nefi demostró un deseo sincero de conocer las grandes verdades que su padre vio. Como resultado de este anhelo, Nefi ascendió con ayuda celestial a una montaña extremadamente alta poseída por el Dios Altísimo".3

En otras palabras, por motivo de que Nefi activamente preguntó al Señor, se le concedió permiso de entrar en consejo divino de Dios. Por lo tanto, Nefi podía hablar con confianza personal al testificar a sus hermanos que Dios les revela sus misterios a aquellos que le buscan fielmente, siendo obediente.

De hecho, al hacer y decir todo esto, Lehi y Nefi dan el ejemplo que seguirían futuros profetas del Libro de Mormón. Bokovoy continúa explicando:

Leyendo los registros de Nefi, Benjamin y el hermano de Jared como el reflejo de una escena del Libro de Mormón, permite que se identifiquen los siguientes temas literarios comúnmente compartidos:

  1. La atestación de espacio sagrado: templo/montaña.
  2. La expresión verbal de un deseo de conocer.
  3. Una pregunta con respecto a las palabras dichas por Dios o su profeta.
  4. Un testimonio de que el que ha sido probado cree en las palabras.
  5. La introducción a verdades religiosas avanzadas.

Aunque cada historia del Libro de Mormón incorpora estos elementos de una manera única, estos temas parecen proporcionar un tipo de plantilla para representar un encuentro oficial entre el que da testimonio y el que está adorando en preparación para la introducción y revelación de verdades avanzadas.4

Aunque Nefi fue presentado al consejo divino en 1 Nefi 11, él reveló a sus hermanos en 1 Nefi 15 que preguntar al Señor era un paso específico y necesario para ser otorgado conocimiento divino, incluyendo acceso para participar en el consejo celestial de Dios. "Nefi... [instruyó] a sus hermanos que su ignorancia origina en el hecho de que, a diferencia de él, no le habían preguntado a Dios y, por lo tanto, no tuvieron el privilegio de recibir el conocimiento necesario para entender la visión de su padre", explicó Smoot.5

El porqué

Las personas se preguntan a menudo cómo pueden reconocer a los verdaderos profetas de Dios. Ejemplos como estos en la Biblia y el Libro de Mormón demuestran que al principio de las dispensaciones importantes y en la declaración de la palabra del Señor, los verdaderos profetas en el antiguo Israel (incluyendo a Lehi y Nefi) fueron admitidos en el consejo celestial y vieron a Dios u otros seres celestiales, y recibieron asignaciones divinas o acceso a conocimiento celestial.

De esta manera, los profetas antiguos podrían ser reconocidos como verdaderos mensajeros de Dios. Como Smoot dijo, al mencionar su experiencia en el consejo divino "Nefi... estable[ció] su propia credibilidad como el profeta sucesor de su padre. Habiendo participado en el [consejo divino], a Nefi se le concedieron los secretos celestiales necesarios para conocer y comprender las visiones apocalípticas otorgadas a su padre (1 Nefi 15:8–11). Estos mismos secretos celestiales no fueron impartidos a los hermanos de Nefi, que fueron excluidos de participar en el [consejo divino] por 'la dureza de [sus] corazones' (1 Nefi 15:10)".6

Para los hijos de Dios de hoy en día, la indagación fiel de Nefi también sirve como ejemplo de como todas las personas pueden obtener respuestas aún para preguntas profundas con las que podríamos estar luchando. Nefi poderosamente demostró la validez de la promesa del Señor: "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá" (Mateo 7:7).

Otras lecturas

Stephen O. Smoot, “The Divine Council in the Hebrew Bible and the Book of Mormon,” Studia Antiqua: A Student Journal for the Study of the Ancient World 12, no. 2 (Fall 2013): 1–18.

David E. Bokovoy, “‘Thou Knowest That I Believe’: Invoking The Spirit of the Lord as Council Witness in 1 Nephi 11,” Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 1 (2012): 1–23.

David E. Bokovoy, “On Christ and Covenants: An LDS Reading of Isaiah’s Prophetic Call,” Studies in the Bible and Antiquity 3 (2011): 29–49.

John W. Welch, “The Calling of Lehi as a Prophet in the World of Jerusalem,” in Glimpses of Lehi’s Jerusalem, ed. John W. Welch, David Rolph Seely, and Jo Ann H. Seely (Provo: FARMS, 2004), 421–448.

Stephen D. Ricks, “Heavenly Visions and Prophetic Calls in Isaiah 6 (2 Nephi 16), the Book of Mormon, and the Revelation of John,” in Isaiah in the Book of Mormon, ed. Donald W. Parry and John W. Welch (Provo, Utah: FARMS, 1998), 171–90.

John W. Welch, “The Calling of a Prophet,” in First Nephi, The Doctrinal Foundation, ed. Monte S. Nyman and Charles D. Tate Jr. (Provo, UT: Religious Studies Center, Brigham Young University, 1988), 35–54.

Blake T. Ostler, “The Throne-Theophany and Prophetic Commission in 1 Nephi: A Form-Critical Analysis,” BYU Studies 26/4 (1986): 67–95.